Dueñas se reivindica taurina

Un joven cita a uno de los novillos en la plaza. /L. A. C.
Un joven cita a uno de los novillos en la plaza. / L. A. C.

Los festejos arrancaron el viernes con un encierro nocturno de carácter multitudinario

L. A. CURIELDueñas

Dueñas comenzó sus Fiestas Botijeras con el tradicional encierro nocturno el pasado viernes. Una cita que congregó a numerosos aficionados de distintos puntos de la región que se concentraron por las calles y la plaza de toros de la ciudad eldanense. Durante el encierro se soltaron tres novillos, que se concentraron en la plaza de toros, donde los más valientes se animaron a realizar algún quiebro y recorte. Los aficionados intentaron que los novillos se separaran y salieran de nuevo por las calles, aunque los intentos fueron en vano, pues las reses estuvieron juntas la mayoría del tiempo en la plaza.

También soltaron los cabestros que se pasearon por las calles con uno de los novillos, aunque hicieron un pase rápido y tardaron poco en regresar a la plaza para después entrar al toril. «Los encierros son uno de los actos tradicionales de nuestras fiestas que cada año congrega a más público. Contamos con un Consejo Taurino formado por varios vecinos de Dueñas relacionados con el mundo del toro que nos ayudan a elegir las propuestas que nos llegan para la organización de los encierros y con ellos visitamos el ganado en las dehesas. Este Consejo también desempeña un papel fundamental durante los encierros», comentó Laura Fernández Aragúz, concejala de Festejos, que también mostró su satisfacción por la multitudinaria acogida que tienen los encierros y que cada año va en aumento. El nocturno es uno de los pistoletazos de salida de las Fiestas Botijeras, un acto que congrega cada año a numerosas peñas, vecinos y visitantes.

Uno de los mozos recorta a uno de los astados.
Uno de los mozos recorta a uno de los astados. / L. A. C.

Los festejos taurinos continuaron con el primer encierro tradicional celebrado por la mañana y el concurso de saltos, quiebros y recortes de la tarde. Este domingo habrá dos nuevos encierros tradicionales por la mañana y por la tarde y las fiestas se despedirán mañana con un nuevo encierro matutino y la celebración del 'Gran Prix' entre peñas.

El ritual se repite cada mañana con los encierros tradicionales, con alegres dianas y pasacalles a cargo de la Charanga Los Duendes y una chocolatada servida por las distintas peñas de la localidad. Después de coger fuerzas, vecinos y peñistas se ubican en las talanqueras del recorrido de los encierros y en la plaza de toros para vivir intensamente uno de los momentos más esperados, que congrega cada jornada a numerosas personas que quieren presenciar los encierros tradicionales de las Fiestas Botijeras. Una tradición de la que ya hay documentos escritos en el siglo XV y que se ha mantenido con el paso del tiempo, convirtiéndose en un referente para los aficionados taurinos. Cada uno de los encierros dura una hora y media, lo que permite vivir una auténtica fiesta en la calle. Las peñas y familias disfrutan del almuerzo compartido tras las talanqueras que protegen sus locales, amenizado por la música festiva de la banda y las charangas. Los más atrevidos, esperan impacientes a los astados a pie de calle, algunos portando las tradicionales varas de fresno. Cuando aparecen las vaquillas, los aficionados emprenden la carrera, refugiándose en las talanqueras y burladeros. Tanto el recorrido como la plaza de toros congregan a cientos de aficionados. De hecho, durante la suelta de los novillos y vaquillas, los aficionados taurinos y recortadores ofrecen un vistoso espectáculo en la plaza de toros, que suele arrancar las ovaciones del público que valoran la destreza de los mozos más valientes con los saltos, quiebros y recortes.

Los mozos esperan a los novillos en una de las calles de Dueñas.
Los mozos esperan a los novillos en una de las calles de Dueñas. / L. A. C.

Con el fin de que el ganado sufra lo menos posible, Dueñas cuenta con más de veinte cabezas de ganado entre vaquillas y novillos para estos días festivos.

La afición taurina se deja sentir por las calles de Dueñas y en cada uno de los encierros los más valientes demuestran sus destrezas y habilidades. Talanqueras y burladeros recuerdan a vecinos y visitantes que la ciudad eldanense está en fiestas y que celebra con pasión sus encierros tradicionales.