Villavega de Aguilar lleva tres días sin alumbrado en las calles

Luz del teleclub, única que ha alumbrado el pueblo los últimos tres días. /El Norte
Luz del teleclub, única que ha alumbrado el pueblo los últimos tres días. / El Norte

«Estas cosas en la ciudad no pasan», recalcan los vecinos, atónitos por la ausencia de soluciones por parte de la administración

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Las linternas y las velas han sido las mejores aliadas de los vecinos de Villavega de Aguilar durante los tres últimos días. Y es que, esta pedanía de Aguilar de Campoo se quedó sin alumbrado público el sábado y nadie ha arreglado aún la avería. De nada sirvieron las llamadas a la Policía Local y al Ayuntamiento de Aguilar de los habitantes de este municipio –que suman en torno a medio centenar ahora en verano–, que se encontraron con un contestador.

«Llamamos a la empresa que se encarga de la luz en esta zona y nos dijeron que el problema era competencia del Ayuntamiento, entonces llamamos al Ayuntamiento de Aguilar a las 12 de la noche y allí no había nadie. Automáticamente la centralita te pasa con la Guardia Civil y ellos no nos pudieron solucionar el problema», explica una vecina que veranea en el pueblo y que no entiende cómo puede suceder esto. «Vivimos a nueve kilómetros de Aguilar, pero al final estamos en un pueblo muy pequeño y está claro que pasan de nosotros», añade esta mujer visiblemente enfadada.

Otra de las personas afectadas por la falta de luz en las calles de Villavega es la titular del teleclub, Montse Ríos, que no oculta su malestar por este apagón, que le ha vaciado el local en uno de los pocos fines de semana del año en los que puede hacer algo de negocio. «No ha venido casi nadie. Se ha notado porque sales a la calle y da hasta miedo», asegura.

La causa de la falta de alumbrado no está clara, pero esta vecina tiene una hipótesis. «Pienso que el sensor del transformador que enciende la luz sola se ha podido estropear y cuando oscurece, no enciende», apunta Montse, que cree que asuntos como este indican la total indefensión que tienen los pueblos de la denominada 'España vaciada'. «Los políticos prometen mucho todas las elecciones y luego pasan estas cosas», explica Montse, que reside en un pueblo del norte de Palencia en el que una incidencia como esta tarda mucho más en arreglarse que en la capital. «Estas cosas en las ciudades no pasan», recalca.