El deshielo hace brotar de nuevo la cascada palentina de Covalagua

El nacimiento del río Ibia regresa a la actividad después de la semana pasada, en la que el hielo se apoderó del paisaje

NURIA ESTALAYOAguilar de Campoo

La cascada de Covalagua, en plena Montaña Palentina, se mostraba este domingo impresionante. Antes de llegar a sus pies, ya se oía un estrepitoso ruido que anunciaba al visitante que el agua caía abundante y alborotada. Y así era, un fascinante espectáculo. El nacimiento del río Ibia se exhibía en todo su esplendor. Las paredes se revelaban bulliciosas y la cascada rebosante como en escasas ocasiones se deja ver. Y no era la única caída que se podía contemplar en este entorno situado en el Páramo de la Lora, frente a Covalagua otra cascada se despeñaba desde las cumbres. Y no muy lejos, los paseantes aseguraban que habían visto otros dos saltos sorprendentes.

No cabe duda, que la nieve y la lluvia caída durante la semana han regado este emblemático paraje que guarda auténticas maravillas y cada fin de semana es capaz de conquistar a los turistas con extraordinarias sorpresas. El pasado domingo, los excursionistas se encontraron con cautivadoras figuras de hielo alrededor de Covalagua, y este primer domingo de marzo en el que las precipitaciones ofrecieron una tregua, la cascada se mostró eufórica. Sin duda, los corzos también se alegran con estos rápidos torrenciales que ahuyentan el estiaje de estos los campos en los que ellos, y otros animales, habitan y necesitan saciar su sed.

Covalagua, que forma parte del Geoparque de Las Loras, está dentro de la denominada ruta de las Cascadas. Una lista de once preciosas cascadas cuyo recorrido puede tener su inicio en Pomar de Valdivia, para continuar por la zona burgalesa de Las Loras. En esta lista se incluyen algunos saltos tan conocidos y visitados como Orbaneja del Castillo, Fuenteodra-Cascada de Yeguamea, y Valdelateja.

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