Descubren restos de un puente oculto durante un siglo en Olmos de Pisuerga

Un jardinero desbroza los restos del Puente de San Pedro de Royales/Alejandro Ramos
Un jardinero desbroza los restos del Puente de San Pedro de Royales / Alejandro Ramos

Los coordinadores de la campaña sobre el puente de Royales ofrecen un balance positivo, aunque piden más voluntarios

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

El Proyecto Royales, una iniciativa destinada a poner en valor las ruinas del Puente de San Pedro de Royales, ubicadas entre la localidad burgalesa de Valtierra de Riopisuerga y la palentina de Olmos de Pisuerga, ha tenido un esperanzador inicio. Y es que, a pesar de que «no ha sido lo esperado, ha sido muy positivo», comenta Alejandro Ramos, coodirector, al igual que Raúl Rubio, del estudio, según recoge burgosconecta.es.

La campaña, que comenzó el pasado 13 de agosto y finalizó once días más tarde, arrancó con la eliminación de la maleza que cubría una buena parte de los vestigios de la estructura que, en algunos casos, llevaban más de un siglo tapados por las malas hierbas. «Mediante el desbroce han aparecido restos de los que no se tenía constancia en los últimos cien años», asegura el investigador. En este punto, destaca la labor de las dos cuadrillas forestales, una procedente desde la orilla burgalesa gracias al Ayuntamiento de Melgar de Fernamental y otra desde el lado palentino por mediación del consistorio de Herrera de Pisuerga. «Han hecho la mayor parte del trabajo», ratifica.

Entre los hallazgos, Ramos cita los restos del cabezal del puente en la orilla de Olmos de Pisuerga y dos pilares más. «Ha sido una aparición sensacional», ratifica el coordirector. Estos vestigios son de origen medieval, una datación que ayudará a completar la historia del monumento, del que actualmente solo se conocen datos por planos de reforma o litigios. Asimismo, descubrieron una pequeña isleta en el curso del río que podría cobijar más restos de la estructura.

Los responsables del Proyecto Royales realizaron varias prospecciones que han servido para comprobar que aún se conservan restos del basamento del acceso al puente por la vertiente burgalesa y piedras de la estructura en las aguas del río. También utilizaron un dron para seguir buscando restos desde el aire, tanto del puente como del hospital cercano que dio cobijo a peregrinos en el pasado, según asegura el coodirector.

En el lado negativo, Ramos comenta que la iniciativa no sirvió para movilizar a los vecinos de la zona. «Ha habido poca participación ciudadana», indica el investigador. Por el contrario, sí que sucitó el interés de personas relacionadas con los pueblos cercanos al puente, pero que viven en otras ciudades o de vecinos que por su edad no han podido acercarse a ayudar. No obstante, este hecho no cubre la ilusión de los coordirectores por el trabajo realizado durante este mes, que se completó con la elaboración de la planimetria de la zona con medidores láser para certificar los datos que aportan los documentos históricos.

El deseo de la dirección es que el Proyecto Royales continúe en los próximos años. De hecho, ya tienen planificada la estrategia del próximo verano para rehabilitar los restos del puente. Una de las nuevas ideas es abrir el trabajo a estudiantes universitarios de Arqueología y otras carreras de Humanidades para que conozcan las técnicas que se llevan a cabo en sus ramas de estudio.

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