La demanda de homeopatía cala aún de forma tímida en el sector farmacéutico

María Teresa Revilla frente a la estantería de medicamentos homeopáticos en su farmacia. /Marta Moras
María Teresa Revilla frente a la estantería de medicamentos homeopáticos en su farmacia. / Marta Moras

El estatus de medicamento de los productos homeopáticos genera críticas por parte de la comunidad científica

INÉS MACHOPalencia

La homeopatía nació en el siglo XVIII como un sistema de curación que proponía que algunas enfermedades podían combatirse aplicando en dosis mínimas sustancias que, en cantidades mayores, producirían los síntomas de la enfermedad a combatir. Su propuesta de 'lo similar cura lo similar', apoyado en diversos planteamientos como el de la memoria del agua, es motivo de importantes críticas por parte de la comunidad científica, que duda de su eficacia. En la actualidad, la distribución y uso de la homeopatía se ha extendido, existiendo en España trece laboratorios homeopáticos, dos de ellos en Castilla y León, y pudiendo disponer de estos productos en la mayoría de las farmacias. La Seguridad Social española no cubre los medicamentos homeopáticos, pero el hecho de que sean considerados como medicamentos origina numerosas críticas.

En Palencia, la acogida de la homeopatía es leve y, según María Teresa Revilla, titular de la oficina de farmacia Revilla Torrijos -una de las más abiertas a la distribución de homeopatía en la ciudad-, la demanda no ha variado mucho en los últimos años. «Llevo trece años en la farmacia y desde antes ya se utilizaba la homeopatía, no ha habido un cambio brusco», señala. Debido a este limitado interés, las oficinas de farmacia palentinas cuentan con poca cantidad y variedad de productos homeopáticos en sus estanterías de forma continuada y prefieren distribuir el género bajo pedido, ya que la rapidez de la entrega de los laboratorios se lo permite.

«Allí donde haya un medicamento debe haber siembre un farmacéutico»

El Colegio de Farmacéuticos se responsabiliza de que los medicamentos se distribuyan siempre bajo el control de farmacéuticos, de modo que los medicamentos homeopáticos también les corresponden.

–La Agencia Española del Medicamento solicitó, en junio, la retirada de ciertos productos homeopáticos, ¿a qué se debió?

–Lo que solicitó la Agencia es que aquellos productos sin indicación terapéutica fuesen retirados de las farmacias hasta que la tuviesen. En el caso de las oficinas de farmacia palentinas no hubo casi productos de ese tipo que retirar.

–¿En la venta de productos homeopáticos, debe intervenir un farmacéutico?

–Mientras la Agencia Española del Medicamento identifique a un medicamento como tal, debe ser distribuido siempre por un farmacéutico, y nosotros estamos obligamos por Sanidad a disponer de los medicamentos que los pacientes nos demanden.

–¿Cuál es su postura ante estos medicamentos homeopáticos?

–Como farmacéuticos entendemos que todo medicamento, todo tratamiento, tiene que estar basado en la evidencia científica y apostamos porque siempre haya un rigor en las indicaciones, que se basen en esa evidencia, pero su regulación corresponde a la AEMPS.

Los palentinos más aficionados al uso de estos tratamientos suelen recurrir a ellos como un complemento, algo que, según María Teresa Revilla, es muy importante destacar. «Hay que tener claro que la homeopatía es una terapia complementaria, no alternativa, aunque mejora mucho la calidad de vida de los pacientes y hace que otros tratamientos sean más exitosos». Normalmente, los pacientes no recurren a este tipo de terapias para enfermedades puntuales, sino para patologías recurrentes. «La mayoría de medicamentos homeopáticos que vendemos son para el tratamiento de resfriados, alergias, problemas de piel, digestivos, cutáneos o para traumatismos. Se solicitan muchos antiinflamatorios homeopáticos porque la gente, frente a las alertas de las contraindicaciones del abuso de estos medicamentos, busca otras alternativas», afirma María Teresa Revilla.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) es la encargada de determinar qué productos son considerados medicamentos y cuáles no. Y, puesto que muchos productos homeopáticos tienen el estatus de medicamento, deben ser necesariamente distribuidos en las farmacias. El centro del debate está en la indicación terapéutica, según explica José Luis Nájera, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Palencia. «La indicación terapéutica es aquello para lo que sirve un producto, por ejemplo, para bajar la tensión arterial o los índices de colesterol, o para reducir la inflamación. Lo que pasa con los productos homeopáticos es que la regulación los dejaba en un vacío legal en el que no se les exigía tener ninguna utilidad terapéutica», apunta.

La homeopatía se ha ido introduciendo en los centros médicos, a veces incluso en los de carácter público, del mismo modo que otras terapias que no siguen los cánones de verificación de la medicina actual. Este es el caso del reiki, un tratamiento basado en la curación a través de la transmisión de energías, que estuvo presente en algunos hospitales públicos de Madrid hasta 2017.

En Palencia, según afirma el presidente del Colegio de Médicos palentino, nunca ha habido sectores dedicados a la homeopatía dentro del colegio, aunque en otras ciudades sí. «Siguiendo esa línea de excesiva permisividad que se ha tenido con las pseudociencias, en algunos colegios sí ha habido sectores de ese estilo. En Valladolid, por ejemplo, ha habido durante un tiempo una vocalía de medicinas alternativas, que actualmente se ha quitado. Estamos concienciándonos poco a poco, es un trabajo, pero aquí nosotros nunca hemos contado con ello», recalca.

Recomendaciones

La mayoría de personas que acuden a las farmacias en busca de medicamentos homeopáticos, lo hacen a través de recomendaciones de terceros, ya sean personas cercanas: familiares y amigos, o motivados por los medios de comunicación y, especialmente, Internet. También, en muchas ocasiones, es desde las propias farmacias, si estas son afines a la homeopatía, desde donde reciben las sugerencias. «Lo que a la gente suele llevarle a utilizar este tipo de productos es la propia experiencia o las recomendaciones de terceros, también la experiencia personal de éxito de un medicamento homeopático les lleva a preguntarse por todo el abanico que ofrecen estos productos», asevera María Teresa Revilla.

Según la comunidad científica, esta justificación del uso de productos homeopáticos no sería legítima, en el sentido en el que, en lugar de basarse en las comprobaciones empíricas médicamente contrastadas, se fundamentaría en la experiencia personal y subjetiva de los pacientes que, en la mayoría de las ocasiones, sería una respuesta al efecto placebo.