Un incendio calcina 70 hectáreas de cultivo y pinar en el Monte El Viejo de Palencia

Un helicóptero descarga agua sobre un pinar al que amenazaban las llamas. /Antonio Quintero
Un helicóptero descarga agua sobre un pinar al que amenazaban las llamas. / Antonio Quintero

Las chispas de una radial manejada por unos operarios en una parcela del camino Carrabajala originaron el fuego, que se extendió rápidamente

Marco Alonso
MARCO ALONSO

«Saltó una chispa de la radial, se prendieron unas hierbas y empezó todo a arder». Así relataba uno de los operarios que trabajaba en una parcela del camino Carrabajala cómo se inició el incendio que ha calcinado unas 70 hectáreas de cultivo y pinar en el Monte El Viejo.

Al parecer, dos operarios se encontraban cortando las vigas de una casa de aperos en construcción en una parcela ubicada a unos 300 metros de la protectora de animales, y las chispas generadas por el corte comenzaron a quemar unas hierbas. Los operarios aseguran que trataron de apagar las llamas rápidamente y que lo consiguieron. «Lo teníamos apagado, pero se volvió a avivar otra vez y no pudimos hacer nada para que no se extendiera porque todo ardió muy rápido», explicaba uno de los operarios, que aseguraba que hicieron todo lo que estaba a su alcance para acabar con el fuego, hasta llegar a acabar con las existencias de agua que había en la parcela.

Al final, los trabajadores decidieron llamar al servicio de emergencias en torno a las 18:00 horas ante la imposibilidad de poder acabar con el fuego por sus propios medios. La llamada sirvió para que se trasladaran hasta el lugar indicado tres dotaciones del parque de Palencia, dos helicópteros, un vehículo ligero y dos tanquetas de la Junta, que lograron controlar las llamas en una hora de intenso trabajo.

Decenas de curiosos se acercaron por la carretera de Autilla hasta el camino Carrabajala para contemplar con sus propios ojos los trabajos de extinción, una actitud que fue recriminada por los agentes de la Policía Local desplazados, que instaron a los curiosos a retirarse de la zona por el peligro que suponían las entradas y salidas de los camiones de Bomberos, que tuvieron que desplazarse por varios puntos del monte para extinguir por completo el incendio.

Arriba, una tanqueta de la Junta, durante las labores de extinción. Abajo a la izquierda, dos caballos, en una parcela que se salvó del incendio por metros y a la derecha, las vigas que cortaron los operarios con la radial en un acto que originó el incendio en la parcela del camino Carrabajala..

Las llamas se propagaron con tantísima facilidad porque junto a la parcela en la que se originó el fuego había una amplia zona de cultivo de cereal que ardió rápidamente. Las llamas pronto llegaron a la parte alta del monte, en la que la fuerte sequía que asola la provincia contribuyó a que los secos matorrales que crecían en una zona de pinar también se quemaran a una gran velocidad y amenazaran con prender también los pinos. No obstante, el meticuloso trabajo llevado a cabo por los servicios de extinción de incendios permitió que el número de árboles afectados por el fuego fuese mucho menor de lo que cabía prever.

Uno de los hombres que trabajaba en la parcela cuando se originó el incendio porta dos cubos de agua.
Uno de los hombres que trabajaba en la parcela cuando se originó el incendio porta dos cubos de agua. / A. Q.

Ya al atardecer, los Bomberos del parque de Palencia refrescaron la zona para evitar que algún rescoldo reavivara el incendio, que calcinó 70 hectáreas de uno de los espacios naturales más queridos por los vecinos de la capital.