Un colegio entero en Palencia para solo tres niños

La profesora atiende a los niños en Cascón de la Nava, en la visita del director provincial de Educación y otros representantes institucionales./Marta Moras
La profesora atiende a los niños en Cascón de la Nava, en la visita del director provincial de Educación y otros representantes institucionales. / Marta Moras

Cascón de la Nava se resiste al cierre del centro, que tiene el mínimo de escolares exigido, como Santervás y Villaumbrales

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Marta, la profesora del colegio de Cascón de la Nava, necesita solo tres segundos para pasar lista en clase: los que tarda en decir Lina, Ariel y Soundous, los nombres de los tres alumnos que tiene a su cargo. La despoblación ha hecho mella en Cascón y un colegio que antaño rezumaba vida con la vuelta al cole, ahora solo cuenta con tres escolares matriculados. No obstante, uno de ellos, el pequeño de seis años Ariel Viana, se encuentra encantado con esta situación. «Prefiero tener pocos compañeros porque así se está mas tranquilo y se puede estudiar mejor», espetó ayer Ariel durante la visita institucional del nuevo delegado de la Junta, José Antonio Rubio Mielgo, y del director provincial de Educación, Sabino Herrero, que estuvieron arropados por varios miembros de su equipo y por la alcaldesa pedánea de Cascón, Carolina Valbuena.

La presencia de tanto político, técnico y periodista rompió esa quietud que tanto valora Ariel, quien resumió la visita con un «esto ha sido una invasión de adultos». Y no le faltaba razón al pequeño, que no está acostumbrado a tener tanta compañía, al igual que les sucede a sus dos compañeros y a los niños de los colegios Santervás y Villaumbrales, que también están en el límite de tres alumnos marcado por la Junta como umbral para no cerrar los centros del medio rural.

En Cascón de la Nava hay pocos niños, pero son muchos más de tres. La alcaldesa asegura que los que se encuentran en edad escolar rondan la quincena, pero sus padres prefieren llevarles al colegio a Paredes de Nava o a alguno de los centros de Palencia por diversas razones, entre las que destacan ciertos prejuicios hacia la escuela rural, tal y como señala Elena Gutiérrez la directora del CRA Campos de Castilla, del que depende el colegio de Cascón de la Nava. «Hay familias que se llevan a los niños a Palencia porque creen que en el pueblo no van a estar bien atendidos. Piensan que esto es como la escuela rural de antaño, en la que todos los niños estaban juntos, se atendía a los mayores y se aparcaba a los pequeños, pero eso por fortuna ya no sucede», explicó ayer Elena Gutiérrez.

Son muchos los padres que creen que la división por edades y cursos es la mejor manera de que sus hijos avancen en su formación de manera escalonada, pero la directora del CRA Campos de Castilla no está de acuerdo con esta premisa. «Que los niños estén mezclados tiene muchísimas ventajas. Los mayores se benefician de repasar lo que no han consolidado y los pequeños escuchan cosas que pueden coger si son un poco espabilados. El aprendizaje cooperativo es el gran beneficio de la escuela rural», aseveró Gutiérrez.

Pese a las dificultades, la escuela de Cascón tiene futuro, tal y como explicó su propia profesora mientras hacía un pequeño descanso en sus clases para atender a la prensa. «Dentro de tres años podemos tener el doble niños. Entrará el hermano de Ariel, la de Lina y ha nacido otro», recalcó Marta para que Ariel apostillara su tesis con una frase que solo podría salir de la mente fantasiosa de un pequeño de su edad. «Vamos a tener una invasión de niños», proclamó un Ariel que hoy disfrutará de esa quietud que tanto valora y que le acompañará todo el curso.