«Somos brutos, volvemos a elegir a un corrupto por si viene otro peor»

José Luis Pedreira, esta tarde en el Ateneo. /Alba Bardón
José Luis Pedreira, esta tarde en el Ateneo. / Alba Bardón

El médico infantil palentino José Luis Pedreira reflexiona en un libro sobre la actualidad política

PILAR ROJOPalencia

Conocedor a fondo del acoso en los menores, de la influencia de las nuevas tecnologías y prestigioso en el mundo de la psiquiatría infantil, el palentino José Luis Pedreira ha regresado a sus raíces para presentar su último libro, 'Escritos políticos de un psiquiatra despistado', en el que plantea una reflexión sobre diversos temas de actualidad.

–Hágame una fotografía de cómo ha encontrado España en el análisis que ha realizado para escribir este libro.

–Es una reflexión con multitemas. El origen ha sido cómo poco a poco iba cogiendo la realidad y la comentaba desde el sesgo profesional de un psiquiatra. Hay una parte de qué significa la idea política, de dónde viene, qué es la dialéctica, la pérdida de la dialéctica, la búsqueda de lo concreto... Hay una segunda parte, 'Las lecciones de las elecciones', el mogollón en el PSOE, entre las dos elecciones... Desde esa perspectiva debato todo lo que hay con la voz de un señor de la calle, sin argumentarios de los partidos. La tercera parte tiene que ver con la política sanitaria, utilizando el movimiento de la marea blanca, contra la privatización de los servicios. La última parte es lo relativo a las nuevas tecnologías, como el ciberacoso, la ciberadicción en los niños...

–¿Y por qué está usted despistado?

–¿Y qué hace un psiquiatra opinando de todo eso?

–Como psiquiatra. ¿La sociedad española de ahora tiene remedio?

–Depende de lo que hagamos. Este es un país que se autodestruye. Sabemos cómo lo hacen los que lo hacen mal, y volvemos a elegirlos. Somos así de brutos, no aprendemos de la experiencia. Tenemos un tío corrupto, y le volvemos a elegir, no vaya a ser que venga otro que lo sea más. Tenemos el caso de la expresidenta de la comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que hay que sustituirla y elegimos a su segundo de a bordo, el palmero oficial.

–Su especialidad profesional son los niños. Existe la sensación generalizada de que todo se vive demasiado pronto, se queman etapas antes de tiempo.

–Quizás los mayores les estamos situando allí y no les dejamos ser niños. Por ejemplo, los teléfonos de los papás se han convertido en el calmante o la yaya de los niños, se le da para que se calme. Pero somos los mayores, que resulta que ahora no tenemos tiempo para estar con nuestros hijos.

–Pero las nuevas tecnologías no pueden ser tan malas... también favorecen la comunicación, estimulan el razonamiento y tienen otras cuestiones favorables.

–Yo defiendo las tecnologías pero en el momento oportuno, de la forma adecuada y durante el tiempo pertinente. Si no cumplen estas tres condiciones, incluso de la forma adecuada, no se está haciendo bien.

–Hay muchos cambios en el sistema educativo. ¿Tiene un reflejo en la salud mental de los niños?

–Totalmente, la educación es el fundamento del funcionamiento y el alimento mental. Una cosa es el proceso educativo, que es cosa de las familias y del proceso de crecimiento y desarollo mental de los niños, y en segundo lugar está la sociabilización, la relación y el aprendizaje de los temas concretos. Yahí es donde entra el sistema educativo.

–Usted es experto en bullying. ¿Se sabe gestionar el acoso escolar?

–No. Hay una cuestión que es importante, el acoso escolar es algo más que la pelea de niños, y hay que saberlo reconocer. Entran en juego no solo el acosador y el acosado, sino los testigos, que suelen ser mudos. El 'bullying' es el silencio epidémico, hay epidemia de silencio. Además, las figuras parentales van a intentar defender a sus hijos, no dan credibilidad a que su santo hijo esté agrediendo o acosando a otros niños. Por otro lado, la institución escolar minimiza lo que ocurre. Hay que crear un clima en la escuela, y lo proponen los alumnos, los padres, los profesores y el personal administrativo. Un clima que favorezca el respeto, que rechace toda situación de agresión y menoscabo.

–Ahora se dan más casos de niños con necesidades especiales. ¿Realmente hay más niños con problemas o se diagnostica más?

–Una cosa es la abstracción, los estímulos, el proceso educativo... El concepto de inteligencia ya no es unifactorial, sino multifactorial. Se ha partido en seis niveles: deportivo, relaciones, contenidos formales, razonamiento... con todas estas cosas se ve dónde tienen dificultades y, según eso, se ponen los apoyos oportunos y se miden sus avances en función de las competencias que van adquiriendo para cada una de las materias, esas son las nuevas tendencias.

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