El barrio del Cristo de Palencia reclama inversiones con urgencia

Zona sin urbanizar en la barriada de las Américas. /Antonio Quintero
Zona sin urbanizar en la barriada de las Américas. / Antonio Quintero

La irregularidad de las aceras, el deterioro del asfalto y la antigüedad de las canalizaciones siguen siendo un problema sin resolver

José María Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Se consideran a sí mismos 'los olvidados' de Palencia, aquellos para quienes las promesas de los representantes del Ayuntamiento no significan absolutamente nada. El último caso de incumplimiento, según recuerdan con tristeza, data del año pasado, cuando el alcalde, Alfonso Polanco, en el primer día de las fiestas anunció una gran inversión para el desarrollo del barrio, que vendría de la mano del Plan Director del Cristo.

Ha pasado prácticamente un año y de aquellos cinco millones de euros que anunció el regidor, no se ha visto ni un solo euro. De hecho, el Plan Director sigue todavía sin redactarse, puesto que la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Palencia está aún estudiando la única oferta presentada por un estudio de arquitectura para la redacción de un proyecto que ponga en valor ambiental, patrimonial y turístico no solo el cerro del Otero con la imagen del Cristo, sino todos los entornos, con especial dedicación al cerro de San Juanillo.

Pero esta no es la única promesa incumplida, hay decenas a lo largo de las últimas décadas, desde cuando Jambrina llegó al Ayuntamiento y comenzó la urbanización de esta zona de la ciudad, convirtiéndose entonces en un barrio más de pleno derecho. «Hemos conocido planes de mejora de las calles, de renovación de las aceras, de reordenación urbanística. Hemos visto los proyectos, pero nunca se ha hecho nada realmente. Somos la única zona de la ciudad en la que puedes encontrar todavía alguna calle en tierra. Decían que había un proyecto para la calle Venezuela, pues ahí sigue, sin terminar como si fuera la calle de un barrio marginal de Nairobi», explica Guillermo Barrios, presidente de la Asociación de Vecinos del Cristo, quien, entre sus muchas denuncias de abandono del barrio, centra especialmente la atención en la denominada barriada de las Américas, la zona situada más al norte de la ciudad, prácticamente a los pies del propio Cristo del Otero. «Las Américas son los olvidados de los olvidados. Aquí sí que no se ha hecho nada desde hace mucho tiempo, y son vecinos igual que los del resto de la ciudad, que pagan sus impuestos, que contribuyen con su trabajo, pero que no reciben los mismos servicios y atenciones que en otras zonas de Palencia», indica el presidente.

Un simple paseo por las calles de las Américas evidencia los numerosos problemas urbanísticos que presenta esta zona de la ciudad y que se acrecientan a medida que se acerca la omnipresente escultura de Victorio Macho. «Quieren vender al Cristo como símbolo de Palencia y potenciar turísticamente esta zona. No sé cómo van a hacerlo si al lado de ese símbolo turístico van a tener una de los barrios menos cuidados y más olvidados de la ciudad. Hace falta una verdadera inversión en la zona, pero hasta ahora ningún equipo de gobierno ha querido afrontarlo, ni unos ni otros», recalca Guillermo Barrios, quien al mismo tiempo recuerda que se puede apreciar en la misma zona grandes paradojas, como que en un radio de cien metros puedan encontrarse edificios como el Efides, para el que se han destinado millones de euros y que se ha convertido en un símbolo de modernidad, fomento del empleo y aplicación de las nuevas tecnologías, pero al mismo tiempo pueden encontrarse calles sin asfalto, aceras prácticamente inexistentes, solares vacíos con restos de hogueras, viviendas deterioradas, calles con el asfalto reventado...

Porque el Cristo se ha convertido en los últimos años en el barrio de los contrastes. Han crecido nuevas y modernas urbanizaciones, prácticamente al lado de manzanas de viviendas formadas por casas molineras que se levantaron en los cuarenta y cincuenta prácticamente a mano por parte de campesinos que llegaban a la ciudad huyendo del hambre y la pobreza.

El Cristo cuenta además con notables zonas verdes y de esparcimiento, en las que se pueden encontrar también restos del patrimonio histórico industrial de la ciudad, además de modernas escuelas infantiles y uno de los colegios públicos más dinámicos de la capital. «La zona de la acequia es uno de los lugares de toda Palencia más agradables para pasear y sube mucha gente de toda la ciudad. Hay muchos niños que han aprendido ahí a montar en bici, y no son del barrio. Sin embargo, hay zonas que están muy abandonadas y toda la parte más próxima al Camino de la Miranda carece de iluminación, con lo que en cuanto cae la tarde da bastante miedo», explica el presidente del barrio.

Así, el asfalto, totalmente deteriorado por todo el barrio a excepción del paseo del Otero; el estado ruinoso y falto de absoluta uniformidad de las aceras (las más estrechas de Palencia, donde las hay), y la antigüedad de unas canalizaciones que revientan en cuanto hay bajas temperaturas se convierten en una reivindicación continua de unos vecinos, que quieren dejar de sentirse «olvidados». «Hay muchas calles en las que en las aceras no cabe una silla de ruedas o el coche de un niño. En otras, ni siquiera hay acera y en muchas, llevan sin tocarse desde que se hicieron. Se ve bien, porque están hechas a trozos, según se iban construyendo las casas, y eso, porque las hacían los propios dueños, con lo que se puede ver bien qué trozo hizo cada vecino, hace a lo mejor más de 50 años», explica Guillermo Barrios.

El presidente del Cristo reclama además que se aprovechen las próximas obras de canalización de la red de distribución de gas para renovar la acometida de agua y que se canalicen también servicios como el cableado eléctrico o el del teléfono. «Aquí las fachadas de las viviendas soportan señales, farolas, el gas y cables de todo tipo, algo impensable en otros barrios», señala.

Otra de las preocupaciones de los vecinos es la ordenación del tráfico en la margen derecha del paseo del Otero. Dada la estrechez de las aceras y el notable tráfico, la asociación reclama un plan ambicioso de eliminación de barreras, dejando las aceras y la calzada al mismo nivel, con reducción de la velocidad.