La Balastera se recupera tras el concierto de Maluma

Tres operarios trabajan en el estadio de La Balastera en la reposición del césped con tepes de hierba natural. /Marta Moras
Tres operarios trabajan en el estadio de La Balastera en la reposición del césped con tepes de hierba natural. / Marta Moras

El Palencia Cristo se ve obligado a cambiar su lugar de entrenamiento por los trabajos para intentar recuperar el terreno de juego

LÍA Z. LORENZO Palencia

Fútbol de día, concierto de noche. La doble vida del césped de La Balastera le ha pasado factura y ahora operarios y jardineros se afanan por devolverle su mejor aspecto. Después de que desapareciera el escenario, las barras y las vallas han aparecido los agujeros y los daños que ha producido el concierto de Maluma, celebrado el pasado martes en el estadio.

La locura que se vivió ese día sobre el terreno de juego ha dado paso a la preocupación del mundo palentino del fútbol por el estado del césped. El Palencia Cristo y el Club Internacional de la Amistad son los equipos afectados por los problemas del terreno de juego en primerísima persona. Ayer, los morados tenían previsto entrenar por la tarde en La Balastera, pero tuvieron que variar sus planes ya que los operarios seguían trabajando para mejorar el estado del deteriorado césped. Así que los de Pablo Huerga tuvieron que hacer las maletas y cambiar su habitual sesión semanal en La Balastera por los campos de Sergio Asenjo.

«Antes del concierto ya estaba mal, pero ahora hay cosas muy perjudicadas que va a costar que se recupere. Si se metieran cuadros de tepes en las zonas perjudicadas puede que el terreno de juego estuviera bien para nuestro próximo partido en casa, pero si el plan es utilizar simientes y fertilizantes, será imposible que esté en condiciones». De esta manera mostraba su preocupación David Nieto, presidente del Palencia Cristo. El club morado ya contaba con este problema y por eso solicitó a la Federación de Castilla y León de Fútbol jugar dos encuentros consecutivos lejos de La Balastera. El plan era dañar lo menos posible el terreno de juego para que pudiera regenerarse lo suficiente como para que aguantara en buenas condiciones el resto de la temporada.

Pero este año hay otro equipo que va a jugar sus partidos en el estadio palentino, el Club Internacional de la Amistad juvenil de División de Honor. Los chicos del CIA lograron un meritorio ascenso la pasada campaña y este año lo van a celebrar en La Balastera. «Espero que el sábado el césped esté en condiciones. Para nosotros es un partido muy especial porque es nuestro primer encuentro en casa, delante de nuestra gente y los chicos tienen muchas ganas de hacer las cosas bien. He hablado con las personas que llevan el mantenimiento del césped y me aseguran que el sábado va a estar bien, que se vamos a poder jugar allí. No creo que se cambie de lugar a estas alturas porque a nosotros nos tenían que haber avisado ya y no ha sido así», explicaba Manuel Gañán, entrenador del equipo que mañana estrenará los arreglos que se han hecho estos días a la hierba.

«Lo que no quiero bajo ningún concepto es decir que hemos perdido por culpa del terreno de juego, porque muchas veces nos toca entrenar en campos que están en peores condiciones, mucho más estropeados. Así que vamos a confiar en que el terreno de juego responda bien», explicaba el técnico del Club Internacional de la Amistad.

La tranquilidad que destila Manuel Gañán se torna preocupación al volver al entorno del Palencia Cristo. «Yo reconozco que el concierto de Maluma ha sido un evento muy importante para Palencia, pero el movimiento de maquinaria por encima del césped sin protección lo ha dañado muchísimo y veremos cuánto tenemos que esperar para que vuelva a estar en buenas condiciones. Nosotros ya sabíamos que se iba a destrozar y tengo muy pocas esperanzas de que esté preparado para el partido que tenemos en una semana en casa», reflexionaba un David Nieto que estaba muy preocupado por el efecto que pueda tener el estado del campo sobre el equipo. Porque el Palencia Cristo es un equipo que quiere tener el balón y las condiciones del terreno de juego tienen un efecto directo sobre su fútbol.

Cuestión de estilo

«Sí me preocupa que el césped no se recupere para la temporada, porque para desarrollar nuestro juego necesitamos que esté en buenas condiciones. No es lo mismo que si siempre buscáramos los balones largos. Pero vamos a esperar al sábado para ver cómo evoluciona. Al final el césped tiene que responder en un partido y el primero en disputar uno será el CIA», explicaba en un tono conciliador Pablo Huerga poco antes de que comenzara el entrenamiento en los campos de Sergio Asenjo. «Sí que me hubiera gustado entrenar en La Balastera porque hay cosas que allí podemos hacer y aquí no, pero no nos queda más remedio que adaptarnos y tratar de pensar solo en el partido que jugamos el domingo ante la Arandina», finalizaba el técnico morado antes de que comenzara el penúltimo entreno de la semana. Porque al Palencia Cristo le ha tocado reescribir el guión de la semana antes del importantísimo encuentro que les medirá este domingo a los burgaleses.

Y mientras el mundo del fútbol palentino observa cada brizna de hierba de La Balastera, el alcalde de la ciudad se mostraba optimista el miércoles a través de su cuenta de Facebook. «He visitado, junto al concejal de Deportes, Facundo Pelayo, el estadio de la Nueva Balastera para comprobar el estado del césped tras el concierto. Como es lógico hay alguna zona concreta (la que albergó el escenario) que ha sufrido un cierto deterioro, pero en líneas generales su estado es mejor de lo que se pudiera esperar dada la envergadura del evento, y se considera que, con los trabajos que la empresa encargada de su mantenimiento está realizando desde primera hora de, se recupere en poco tiempo», afirmaba Alfonso Polanco a través de la red social. Al caer la tarde de ayer, La Balastera era aún un hervidero de trabajadores de Jardinería Castilla dispuestos a conseguir que el césped luzca decente mañana, cuando el Club Internacional de la Amistad salte al terreno de juego para estrenar su condición de local en la División de Honor de juveniles. Mientras, el Palencia Cristo tendrá que esperar y confiar en que el césped aguante toda la temporada, incluido un hipotético 'play-off'. «No quiero adelantarme a lo que pasará, pero no puedo ser optimista con el tema del césped. Ojalá se acometan todos los arreglos necesarios y podamos disfrutar de un terreno de juego en buenas condiciones», finalizaba el presidente de la entidad morada. Por si fuera poco, La Balastera no descansará este año, ya que juegan dos equipos, por lo que la regeneración será aún más complicada.

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