Ampudia danza al son del paloteo

Paloteo, durante esta edición del festival./Luis Antonio Curiel
Paloteo, durante esta edición del festival. / Luis Antonio Curiel

Cuatro grupos de Murcia, Segovia y Palencia honran al festival de Tierra de Campos

LUIS ANTONIO CURIELPalencia

Ampudia acogió ayer el XXXVIII Festival de Paloteo y Danza. Una cita que este año congregó a cuatro grupos de distintos puntos de la geografía española. Centenares de ampudianos y visitantes disfrutaron del folclore típico castellano en una de las citas culturales más consolidadas de la provincia. El festival sirvió de marco para comentar distintos aspectos relacionados con el paloteo ampudiano.

Los actos comenzaron con un vistoso desfile de los grupos participantes desde el Centro Sociocultural hasta el atrio de la Colegiata de San Miguel, donde se celebró el Festival de Paloteo y Danza. En esta ocasión, participaron el Grupo de Coros y Danzas 'Virgen del Rosario', de la localidad murciana de Alhama; el Grupo de Danza Nuestra Señora de Tormejón, de la localidad segoviana de Armuña; la Asociación de Danzas Autilla del Pino de Palencia y el Grupo de Paloteo y Danza Villa de Ampudia, organizador del Festival en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad y la Diputación. El grupo anfitrión hizo una demostración del folclore ampudiano, con la danza tradicional, el popular villancico 'En el Portal de Belén', 'La Estrella', 'El Triste', 'Los Franceses' y el baile dedicado a la Virgen de Alconada o 'El Caracol'.

Finalizó con la Marcha Real y el trenzado del árbol que sirvió de broche de oro para despedir el acto. Un festival en un marco especial con los entornos de la Colegiata de San Miguel de fondo y que además desfiló por las típicas calles porticadas. Los grupos explicaron las características propias de sus danzas, lo que permitió a los asistentes disfrutar de un festival didáctico en el que conocieron más a fondo las costumbres y tradiciones de cada pueblo.

Danzas relacionadas con las fiestas religiosas, la matanza, las faenas del campo y otros hechos históricos. «Seguimos trabajando en la promoción de nuestras tradiciones ampudianas, para darlas a conocer entre vecinos y visitantes. Este Festival ya está plenamente consolidado y es un referente en la provincia. Os agradecemos vuestra presencia y os animamos a valorar las danzas y el paloteo de nuestras tierras castellanas. En Ampudia seguimos enseñándolo como un día nos lo enseñaron a nosotros. El baile siempre es el mismo, pero la gente que lo danza es distinta. Hay que seguir inculcando estas tradiciones a nuestros jóvenes y este año estamos muy satisfechos, pues son varios los que se han unido al grupo», señaló Ángel de Castro, presidente del Grupo de Paloteo y Danza Villa de Ampudia.

Ampudia se convirtió ayer en la sede de las danzas y paloteo, buscando también la riqueza folclórica de otros puntos de España. Una apuesta por mantener las tradiciones propias de la tierra, en la que los asistentes comprobaron con cariño que el folklore todavía sigue en auge entre la juventud. En el acto estuvieron varios miembros de la Corporación Municipal y otros representantes institucionales.

El folclore más típico de Ampudia es el paloteo, compuesto por una antigua y vistosa danza y el fuerte paloteo, de origen ancestral y que se sigue transmitiendo de padres a hijos por la vía de la imitación y que ha continuado, al menos, desde el siglo XV según consta en documentos escritos. El baile más vistoso de Ampudia lo compone el paloteo o lazos y el trenzado del árbol, que se acompaña de danzas. El origen de estos bailes es difícil de precisar. Desde siglos se conservan estas expresiones que hablan de guerras y luchas o de ritmos ancestrales, todos ellos de origen pagano. Posteriormente, el paloteo lo ejecutaron las cofradías religiosas que mandaban hacer su letra y música

Una de las cosas que más llama la atención es el atuendo o vestimenta del grupo de danzantes ampudianos, formada por calzón y camisa blanca con faldilla bordada muy hueca y un cancán almidonado. En la cintura llevan una faja roja o azul. Tanto en la cintura como en los brazos, antebrazos y debajo de las rodillas, van atados lazos de colores, por delante y por detrás. Las medias son de color blanco, al igual que las zapatillas de esparto. La indumentaria se acompaña de corbata, pañuelo doblado cayendo del cuello y dos bandas que van del hombro a la cadera contraria, formando en el cruce de la espalda un rosetón llamado 'sol', con una cinta que cae desde los hombros en forma de 'M'. Una vestimenta de apariencia femenina, aunque portada tradicionalmente por los varones.