«Para ser alcalde 40 años, lo más importante es querer mucho a tu pueblo»

Juan Manuel Díaz./Manuel Brágimo
Juan Manuel Díaz. / Manuel Brágimo

El regidor es el único de toda la provincia que opta a la reelección tras haber ganado todos los comicios de la historia de la democracia

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Berzosilla ha cambiado muchísimo desde el 3 de abril de 1979, fecha en la que los vecinos del municipio participaron por primera vez en unas elecciones municipales. No obstante, en esos 40 años ha habido algo que no ha cambiado: el alcalde. Juan Manuel Díaz es el único regidor palentino que tratará de revalidar la alcaldía por undécima legislatura consecutiva y reconoce que su partido, el PP, se ha encontrado con unos resultados adversos en las Generales como consecuencia de los casos de corrupción que han salpicado al partido. No obstante, confía en que la marea de las Generales no llegue hasta las Municipales y pueda seguir gobernando cuatro años en un pueblo en el que él mismo asegura que «se vota más a las personas que a los partidos».

–¿Qué balance hace de todos estos años cuando mira hacia atrás?

–Son muchos años de trabajo gracias a la ayuda de mucha gente. Cuando empezamos hace 40 años, no teníamos un duro y todo lo que hacíamos era por obra comunitaria, trabajando los vecinos. Cuando empezamos a bajar de población, se hicieron menos obras porque no había gente y la parte que antes hacían los vecinos la pagamos con dinero. Pasarán de 140 obras las que se han hecho, entre los cuatro pueblos, en este tiempo.

–¿Y qué le queda por hacer después de tanto tiempo?

–En los pueblos siempre hay cosas que hacer y aunque no se haga nada nuevo, siempre hay que mantener lo que se ha hecho. Ahora teníamos pensado pavimentar un camino de concentración entre un pueblo y otro. No sé si lo conseguiremos porque nos lo quieren arreglar, pero no pavimentar. También queremos arreglar algún parque que tenemos estropeado.

–A principios del siglo XX había 400 vecinos en el municipio y ahora, según el INE, son 41. ¿Qué se ha hecho mal en la lucha contra la despoblación?

–¿Qué se puede hacer para frenar la despoblación? Aquí puede venir gente, pero no tenemos trabajo. Lo que antes se sembraba entre cincuenta personas, ahora lo hacen entre tres. La despoblación ha sido tremenda. Como muestra se puede decir que cuando entré como alcalde éramos cinco concejales y ahora solo somos tres y fuimos concejo abierto durante algún tiempo. Estamos metidos en una isla entre Santander y Burgos y en esta zona hay cincuenta pueblos con este mismo problema. Creo que la despoblación es imparable.

–La despoblación ha acaparado muchos de los discursos de las Generales, Municipales y Autonómicas. ¿La solución debe llegar desde Madrid, desde las Cortes o desde los Ayuntamientos de la España vaciada?

–La despoblación no se va arreglar desde Madrid y dudo que se pueda hacer algo desde la Junta. En cuanto a los ayuntamientos, tampoco veo que podamos hacer nada para que esto reviva.El problema en Castilla y León es grave.

–¿Cuál cree que es la causa principal del éxodo del campo a la ciudad?

–Cuando entré de alcalde no había tractores. Yo trabajaba con vacas y eso obligaba a que hubiera mucha gente trabajando. Creo que el gran problema que nos hemos encontrado en los pueblos es que la maquinaria ha sustituido a las personas y eso ha hecho que la gente se marchara.

–¿Cree que el turismo rural puede ser una alternativa para fijar esa población que ya no demanda el sector servicios?

–Aquí tenemos una casa rural, en Olleros concretamente, y al principio funcionó muy bien y ahora está cerrada.

–Al menos para el Ayuntamiento el volumen de trabajo será menor ahora con 41 vecinos que cuando entró como alcalde con cinco veces más de población...

–No sé si hay más preocupaciones ahora con 40 que cuando éramos 200. Exigen más los 40 de ahora que los 200 de entonces. La gente antes se conformaba con lo que se hacía, pero ahora todo el mundo se cree con muchos derechos y pocas obligaciones. Hace 40 años éramos de otra manera, no exigíamos tanto.

–¿Qué le da a usted el hecho de ser alcalde que, pese a esas exigencias crecientes, se presenta de nuevo?

–Que quiero a mi pueblo. Yo beneficio no tengo ninguno, al contrario. Si he tenido algo, han sido perjuicios: he perdido hasta dinero, a pesar de lo que algunos se crean. No cobramos ni un euro, solo las dietas de los viajes. De hecho, ahora no quería haber seguido porque para mí los últimos cuatro años han sido muy duros, pero quiero a mi pueblo y por eso he decidido seguir.

–Tenía 24 años cuando debutó como alcalde. ¿Por qué se metió en política en una época tan complicada como la Transición?

–No sabía ni dónde iba. Acababa de llegar de la 'mili' y me comentaron que si hacíamos una candidatura y no sabía donde me estaba metiendo. De seis concejales saqué cinco, pero no tenía idea de lo que tenía que hacer. No tenía ni carné de conducir, y para salir de casa necesitaba gente para que me llevara o ir en el tren. Solo teníamos el cartel de la entrada y el de salida del pueblo.No había más.

–En su primera legislatura se presentó con un partido independiente y en todas las demás ha concurrido a las elecciones bajo las siglas del PP. ¿Cómo vive alguien tan fiel al partido los casos de corrupción?

–Pues muy mal. La corrupción es lo peor que nos ha podido pasar a todos en general y al Partido Popular, en particular. Al final, es lo que nos ha llevado al sitio en el que estamos ahora. La derecha se ha partido en tres y esperemos que en las elecciones que llegan en dos días volvamos a resurgir. Si no, las cosas se ponen muy feas.

–¿Ve al PP tan tocado como para perder la Diputación o la Junta?

–Pues no lo sé. Tal y como está el tema, no lo tengo tan claro como lo tenía otros años.

–¿Teniendo en cuenta cómo le han ido las Generales al PP, no teme perder la alcaldía 40 años después de su primera elección?

–Es una buena pregunta, pero creo que no. En estos ayuntamientos pequeños se vota a las personas, no a los partidos. Si los resultados de las Generales influyeran en las Municipales, lo tendría bastante complicado en estas elecciones, pero espero que no sea así. Hay comunistas declarados que me dicen que me votan porque las ideas políticas no influyen para gobernar en un Ayuntamiento pequeño como este en el que tengo una experiencia de 40 años.