Alumnos de Maristas de Palencia miden su vocación en un trabajo vinculado a sus futuros estudios

Colegio Marista Castilla./
Colegio Marista Castilla.

Más de 70 alumnos de segundo de Bachillerato acuden a diversas empresas e instituciones para conocer a fondo qué es lo que estudiarán

PILAR ROJOpalencia

.«Cuando llega el momento de decidir qué van a estudiar en la Universidad, son muy frecuentes las dudas, y en las ferias de universidades y charlas, que siguen siendo muy válidas, no se despejaban todas. Por eso, en Maristas decidimos que era necesario dar un paso mas y apostamos por adelantarnos un poco al futuro y que los estudiantes pasaran una jornada laboral en un centro de trabajo vinculado a su carrera para que vieran un poco de cerca cómo iba a ser su trayectoria profesional si se inclinaban por ahí», La orientadora Lola Zamarriego confiesa que ha sido una de las mejores experiencias que ha llevado a cabo el centro, «que es el único que lo ha implantado en Palencia», En algunos casos, permite que los alumnos ratifiquen totalmente sus preferencias y se muestren más seguros de que los estudios que inicialmente habían elegido son su vocación.En otros casos, se ha traducido en un cambio sobre la idea inicial.

«Siempre me ha atraído el mundo de la medicina y además la nota de corte me llega.Pero pasar una jornada en el quirófano del Río Carrión, donde pude ver tres operaciones, me ha servido para ratificarme en que es mi verdadera vocación», señala Carlos. Una experiencia similar a la que ha vivido Silvia, otra alumna de segundo de Bachillerato de Maristas que ha conocido de cerca el mundo de la Fisioterapia en los dos días que ha sido la sombra de un profesional en su consulta.

Dudas resueltas

«Yo quería hacer Ingeniería, pero no tenía claro cual. He pasado una jornada en la Azucarera de Benavente y he viso que lo que más se acerca a mis preferencias es la Industrial. Me ha ayudado mucho», dice Jorge. La misma sensación que han experimentado Henar en un aula de Infantil antes de comenzar Magisterio o Celia que tiene vocación de letrada y disfrutó acudiendo a varios juicios. «Yo estuve en Prosol porque no tenía claro por qué inclinarme, tenía dudas, y al final haré un doble grado con todo lo que me gusta, Ingeniería y Ade», relata César.

El plan se llama Job Shadowing y surgió ante las dudas que seguían mostrando muchos alumnos después de visitar las ferias de universidades, donde se sigue acudiendo, y otras iniciativas similares. «Allí conocen cuál es la nota de corte, las asignaturas que conlleva o posibles salidas profesionales, pero es una edad complicada donde mantienen muchas dudas y conocer de cerca cómo será su trabajo es lo que en muchos casos les ayuda a definirse», agrega Lola Zamarriego.

Este curso, un total de 70 alumnos de Bachillerato han participado en este plan, que tendrá continuidad y se ha consolidado dentro de la actividad académica del centro.

La metodología es sencilla. El alumno, con ayuda siempre de la orientadora, se inclina por qué estudios le gustaría llevar a cabo. En muchos casos, tienen dudas entre dos carreras. Entonces, se organiza una jornada de trabajo en uno o dos centros, en los que los chicos pueden ver de primera mano cómo trabaja el profesional. «Es algo práctico, muy productivo. Además, es fundamental la implicación de muchos padres que facilitan la presencia de estos alumnos en los centros de trabajo», agrega Zamarriego.