Defensa sostiene que la Fábrica de Armas «será viable si es competitiva»

Instalaciones de la Fábrica de Armas de Palencia./
Instalaciones de la Fábrica de Armas de Palencia.

El ministro Pedro Morenés se reúne con el comité de Nammo para buscar soluciones que garanticen el futuro de la factoría

EL NORTEpalencia

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, manifestó ayer en la sesión de control del pleno del Senado que la Fábrica de Armas de Palencia, de la que es propietaria la empresa noruega Nammo , «seguirá siendo viable si es competitiva», tanto hacia el sector de la exportación como siendo proveedora del Ejército español. Morenés, que durante su intervención, eludió pronunciar algún compromiso de apoyo a la factoría palentina, sí tuvo la deferencia de mantener un encuentro posterior con los integrantes del comité de empresa de Nammo Palencia, que se habían desplazado hasta Madrid para seguir la sesión plenaria en directo, invitados por la senadora socialista y candidata a la Alcaldía, Miriam Andrés, que fue quien interpeló al ministro de Defensa sobre la continuidad de la Fábrica de Armas de Palencia.

Miriam Andrés aprovechó la sesión de control al Gobierno para reprochar a Pedro Morenés que el contrato de fabricación del cartucho 5,56x45 (pequeño calibre) vaya a ser adjudicado a la empresa israelí IMI «en base a un supuesto ahorro de 600.000 euros». La senadora palentina preguntó al ministro de Defensa si «aún hay posibilidades para que la fábrica española se lleve parte o la totalidad del contrato», garantizando así la carga de trabajo para sus 250 trabajadores.

Por su parte, Morenés contestó en primer lugar que la empresa Nammo ofreció un precio de 270 euros por millar de munición, «un 17% más» de lo que ofrecía la antigua Fábrica de Armas de Palencia en 2010, e insistió en que la factoría palentina «seguirá siendo viable si es competitiva, tanto hacia la exportación como en su carácter de proveedora del ministerio».

A esta primera respuesta la senadora socialista replicó que «la única garantía existente para las 250 familias son los contratos, no las declaraciones ni los compromisos oficiales a dos meses de unas elecciones», por lo que «de nada sirven todas esas declaraciones a la competitividad si sólo adjudica en base al precio de subasta y no por concurso». Miriam Andrés indicó que el modelo de subastas basadas únicamente en el precio y no en otros méritos «cierra las puertas a las empresas españolas, que no van a poder competir ni con los países emergentes cuya mano de obra es muy barata ni con empresas de países que tienen parte de su industria armamentística nacionalizada», como es el caso de Israel.

Además, la senadora socialista advirtió de que «si desde el Gobierno no se garantizan unos mínimos de carga de trabajo, lo que puede pasar es que la matriz noruega abandone la actividad productiva de la fábrica de Palencia y los 250 trabajadores vayan a engrosar las listas del paro». Miriam Andrés reprochó también al representante del ejecutivo que se intente promocionar la imagen de España en ámbitos internacionales, cuando no se defiende posteriormente a sus empresas. «La Marca España no se consolida colocando la bandera más grande en la plaza más bonita, sino apostando por el mantenimiento de nuestras empresas y los puestos de trabajo. Tiene hoy la oportunidad de comunicárselo», indicó.

Ante las manifestaciones de la senadora socialista, Pedro Morenés criticó que desde el PSOE se quiera «dar lecciones cuando este partido «no ha pagado las deudas con las empresas españolas. Nosotros hemos garantizado durante estos años la carga de trabajo. Y si aplicamos lo que usted dice, los países no podrían exportar y el mercado caería», manifestó.

El ministro aseguró también que se van a «buscar soluciones» a la situación generada en la Fábrica de Armas de Palencia basándose «en la competitividad y en garantizar su futuro dentro y fuera de España. Y si tienen a bien los representantes sindicales, les voy a recibir para hablar de este asunto», concluyó.

Encuentro con el comité

La invitación fue recogida de inmediato por los integrantes del comité de empresa que se habían desplazado hasta Madrid, que a los pocos minutos se reunieron con el ministro de Defensa en uno de los despachos del Senado. En el encuentro, que se prolongó durante más de media hora, los trabajadores palentinos expusieron al representante del Gobierno su preocupación por el futuro de la factoría, al perderse uno de los principales contratos, puesto que se trata de una línea de trabajo que conlleva mucha mano de obra. «En estos calibres ligeros no podemos competir, porque no podemos entrar en otros mercados, ya que los estados le compran este tipo de cartuchos a sus fábricas nacionales. Podemos competir con los calibres medios, porque hacemos un producto muy competitivo, a muy buen precio y de muy buena calidad, y vendemos a diferentes países, pero estos encargos son insuficientes por sí solos para garantizar la viabilidad en el tiempo de la fábrica», explicó ayer el presidente del comité de empresa, Carlos Collantes.

Durante el encuentro, el ministro, que no asumió ningún compromiso formal, sí mostró su voluntad de buscar soluciones para la factoría palentina y garantizó que los contratos de munición que ahora se están tramitando saldrán en condiciones con las que Nammo pueda competir. Los trabajadores han insistido en que se valoren otros méritos, como los controles de calidad estrictos que se siguen en Palencia, y no se tengan solo en cuenta las ofertas económicas. Morenés sí dejó claro que queda descartada cualquier acción por parte del Ministerio de Defensa para dar marcha atrás a la preadjudicación a la empresa de Israel, que fue la que mejor oferta económica presentó al concurso.