La renovación de los consejos escolares lleva las urnas a 98 colegios en esta semana

Una mujer consulta las listas de votantes y los plazos para la renovación del consejo escolar, en el Conservatorio de Música./
Una mujer consulta las listas de votantes y los plazos para la renovación del consejo escolar, en el Conservatorio de Música.

2.320 profesores, 32.000 madres y padres, 15.200 alumnos y 150 trabajadores del PAS están convocados

J. OLANO OLAZABAL

Lejos aún de las elecciones municipales, autonómicas y generales de 2015, las urnas se instalan esta semana en 98 centros educativos de la provincia. No tienen el calado de los comicios que ya tienen metidos en harina a los partidos políticos, pero sí son importantes para la vida de los colegios e institutos. Se trata de las elecciones a consejos escolares, que se celebran esta semana cada centro ha fijado el día de la votación que ha considerado oportuno entre hoy y el viernes. Y es que la renovación de los consejos escolares, que se hace cada dos años para relevar a aproximadamente la mitad de los miembros de este órgano consultivo en la vida de los centros, supone también la puesta en marcha de una maquinaria electoral.

Esta semana están convocados a las urnas 2.320 profesores, 32.000 madres y padres de alumnos, 15.200 estudiantes y 150 trabajadores del Personal de Administración y Servicios (PAS).

Las elecciones vienen acompañadas de un cierto descreimiento en la comunidad educativa respecto al papel de los consejos escolares, cuyas funciones han quedado reducidas según la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). La nueva Ley Wert otorga un papel meramente consultivo a los consejos escolares, en contraposición con la Ley Orgánica de Educación (LOE)vigente hasta ahora.

Los consejos escolares dejan de aprobar los proyectos y las normas de los centros, la programación general y la obtención de recursos complementarios. También dejan de decidir sobre la admisión de alumnos, y en todos estos cometidos pasan a asumir un papel de informadores y evaluadores, pero ya sin capacidad de decisión.

Esta pérdida de competencias hace pensar en un descenso de la participación en las elecciones que se celebrarán esta semana, fundamentalmente en lo que se refiere a los padres, que hasta ahora sentían con los consejos escolares un mayor vínculo con el colegio y una mayor capacidad para decidir sobre sus proyectos.

En las elecciones celebradas hace dos años se desarrollaron en 101 centros (tres más que en esta ocasión), la participación fue del 89,63% entre los profesores, del 48,15% entre los alumnos y del 14% entre los padres (si bien en Infantil se elevó hasta el 45%, pero el índice baja considerablemente al hacer la media con otras etapas educativas). Yes que las familias, fundamentalmente las de los alumnos de más edad, suelen ser más reticentes a participar en estas elecciones a consejos escolares, ya que se desvinculan del día a día de los centros a medida que sus hijos van creciendo. Asimismo, la implicación de las familias en este proceso es casi nula en el caso de las enseñanzas de adultos, el Conservatorio de Música o la Escuela de Idiomas, al ser enseñanzas no obligatorias.

Por su parte, la participación del personal de administración y servicios alcanzó el 74% en los últimos comicios que se celebraron, si bien alcanzan un censo de solo 150 trabajadores.

Los directores de los centros consultados argumentan que la preparación de esta maquinaria electoral conlleva mucho trabajo, y aunque también son conscientes de esa pérdida de papel de los consejos escolares y del aumento de atribuciones a los cargos directivos, animan a la participación. «Que voten porque su participación sigue siendo importante», afirma Ramón Hermano, director del colegio Sofía Tartilán, centro con 979 padres y madres llamados a las urnas. «Los alumnos viven estas elecciones con mucha intensidad, los padres un poco menos, pero hay que recordar que siguen siendo el máximo órgano de gestión del centro», añade Julia Garrido, directora de Filipenses, con 930 alumnos. «Los consejos escolares son un foro de reflexión muy rico, porque están representados todos los sectores de la comunidad educativa», apunta Javier Valle, director de La Salle. Sin embargo, se teme una baja participación de padres. «En alumnos y profesores es más fácil, pero entre los padres cuesta un poco más», afirma Juan Luis Valles, director del Trinidad Arroyo.