Divino Maestro y Santa María La Real, premio a la gestión de residuos eléctricos

Entrega de los galardones celebrada en el colegio Divino Maestro./
Entrega de los galardones celebrada en el colegio Divino Maestro.

Los dos centros educativos han sido galardonados por lograr que los viejos aparatos electrónicos reciban un adecuado tratamiento

EL NORTEpalencia

El colegio Divino Maestro de la capital palentina y el instituto Santa María La Real de Aguilar de Campoo han sido los galardonados en los Premios Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos en centros educativos, convocados por la Junta de Castilla y León e Induraees.

El concurso estaba dividido en dos categorías: un premio a las grandes poblaciones de más de 10.000 habitantes y otro al ámbito rural o poblaciones de menos de 10.000 habitantes. El colegio Divino Maestro ha resultado ganador en la categoría de grandes poblaciones, con 820 kilos recogidos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, lo que equivale a 3,53 kilos por alumno. En el ámbito rural, el vencedor ha sido el instituto Santa María La Real, con un total de 1.487 kilos, lo que supone 3,36 kilos por estudiante.

La entrega de los galardones tuvo lugar el viernes en el colegio Divino Maestro, uno de los dos centros agraciados. En el acto participaron el delegado territorial de la Junta en Palencia, Luis Domingo González; el gerente de Induraees, Mariano Arana, y el director provincial de Educación, Sabino Herrero.

21 participantes

20 centros de la provincia y el campus de La Yutera han participado este año recogiendo un total de 7.273 kilos de residuos. En los centros no universitarios, el total de alumnos que han tomado parte en el concurso es de 6.236, que han recogido 6.908 kilos, lo que supone una media de 1,11 kilos por estudiante.

Estos residuos han sido enviados desde los centros educativos a la planta de reciclaje de Osorno, donde han recibido un tratamiento de acuerdo a la normativa, extrayendo los componentes peligrosos presentes en estos aparatos (algunos muy dañinos para el medio ambiente: CRFC, pilas condensadores o mercurio) y reciclando el resto de materias, como el hierro, aluminio, cobre o plásticos, contribuyendo de ese modo al ahorro de materias primas y recursos naturales.

Se trata de un premio que se entrega a los centros educativos que han destacado en su decidida labor de recogida de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, desarrollada durante el curso escolar. Se premia a su director y cuerpo docente, por su colaboración en el desarrollo de esta tarea; al personal del centro, que con su trabajo diario contribuye a la conservación de las instalaciones; y especialmente a todos sus alumnos, que con su entusiasta colaboración han conseguido que estos residuos reciban un adecuado tratamiento.

Esta ha sido la cuarta ocasión en la que se ha celebrado el concurso en Palencia, donde comenzó en el curso 2010-2011. En los años siguientes se extendió a diferentes provincias de Castilla y León, como León y Salamanca. El objetivo es que los residuos eléctricos y electrónicos acaben en plantas autorizadas y no en instalaciones ilegales que provocan un importante daño ambiental y fraude a los consumidores.