«La fecundación 'in vitro' tiene más fases que 'Los Juegos del Hambre'»

Lorena Gonzalvo, creadora de 'Azul o rosa: un viaje a la fertilidad'./
Lorena Gonzalvo, creadora de 'Azul o rosa: un viaje a la fertilidad'.

Con claridad, precisión y mucho humor Lorena Gonzalvo cuenta su experiencia en 'Azul o rosa: un viaje a la fertilidad', un documental por capítulos que no deja de acumular visitas en Youtube

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

Lorena Gonzalvo es zaragozana, tiene 38 años y hace dos se convirtió en la madre de Manuela y Julia mediante fecundación 'in vitro'. Un viaje largo, intenso y lleno de dudas que ha decidido plasmar en 'Azul o rosa: un viaje a la fertilidad', un documental por capítulos que no deja de acumular visitas en Youtube. "Es un máster de vida en el que conoces lo mejor y lo peor de ti misma; descubres tu capacidad de esfuerzo, de sacrificio, de paciencia pero también tocas fondo tantas veces que te pones cara a cara con tus miedos y frustraciones", relata Gonzalvo. "Es una montaña rusa, un estrés emocional constante, con muchísimas etapas y obstáculos que saltar, por lo que mantenerte serena es complicado; más aún con el chute de hormonas, la presión social y tu propia presión cuando llega la decepción, el rearme y de nuevo la decepción. Es muy complicado pero me ha servido para ver lo que soy capaz de soportar y también lo frágil que soy".

Su caso, explica la protagonista, es un ejemplo convencional de la reproducción asistida. Cuando Lorena y Saúl, su pareja, decidieron ser padres y el bebé no llegaba mediante la concepción natural, la pareja decidió comenzar un proceso de fertilidad. "El médico de cabecera nos derivó al especialista y comenzamos todo el protocolo: análisis de sangre, estudios genéticos Al no detectar cuál era nuestro problema de infertilidad, pasamos a la inseminación artificial, hicimos cuatro sin resultado y ya pasamos a la fecundación 'in vitro', que sí tuvo éxito".

En esa fase, Gonzalvo se vio sorprendida por su propio desconocimiento sobre los procesos. "No era consciente de que había tantas fases, parecen 'Los Juegos del Hambre'", bromea. "Partes con un número de folículos, después hay que ver cuántos de ellos fecundan, luego cuÁntos de ellos sobreviven yo no estaba preparada". Lo que más la ayudó fue el apoyo de gente que estaba pasando por el mismo proceso y compartir los testimonios, en un proceso en el que entre las mayores dificultades se topó con la desinformación y también con el estigma social. "Uno de cada diez bebés nace en España a través de reproducción asistida, pero sigue siendo un tema tabú reconocer que tienes un problema de fertilidad, como si fueras menos mujer por no poder ser mamá o menos hombre por no poder fecundar a tu hembra", lamenta Gonzalvo. "el sistema sanitario debería preocuparse de que tuviéramos suficiente información de las consecuencias de retrasar la maternidad o conocer tu estado fértil para actuar en consecuencia Sería más fácil y no nos encontraríamos con el trauma de descubrir que quizá es demasiado tarde para poder tomar las medidas oportunas", reclama.

'Azul o Rosa' partió entonces, relata Gonzalvo, como "el resultado de todas las emociones" por las que atravesó "para poder ser un apoyo para aquellas personas que atraviesan esta aventura y también para naturalizar la infertilidad y hablar de ella sin que suponga un estigma social". Para ello, la zaragozana dividió su documental en varios capítulos en los que, además de contar su experiencia, muestra diferentes voces y diferentes rostros que ayudan a completar el espectro. "El objetivo es naturalizar los problemas de fertilidad, relativizar el proceso con nuestros altos y bajos pero intentar mantener una sonrisa y hablar de diversidad familiar. Por que yo creo que al final nos falta verlo con humor: ¡Que no nos chuten tantas hormonas y nos chuten más sentido del humor!".

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