Hipocresía comercial: los plásticos

«Aunque en muchos lugares dicen que la prohibición del uso de bolsas de plástico como material contaminante está vigente, no se cumple»

Hipocresía comercial: los plásticos
AFP
MARGARITA ANTÓN CRESPO

Existen varias clases de hipocresía: política, ecologista, religiosa, de los problemas de la inmigración, comerciales… Hay tantos nombres que casi podría llenar la columna.

Es en la década de los años 50 cuando aparecen diversos materiales plásticos. Es el boom de este material, el nylon. Las fibras artificiales hicieron furor, no necesitan plancharse.

Aunque en muchos lugares dicen que la prohibición del uso de bolsas de plástico como material contaminante está vigente, no se cumple. Los comerciantes han encontrado un truco para engrosar sus bolsillos haciendo caso omiso a esta prohibición, sobre todo en los supermercados, en algunas camiserías y otras tiendas diversas. ¿Quiere bolsa? Te preguntan. Pero cómo no vas a querer bolsa si has entrado de casualidad en la tienda y has comprado. ¿Dónde transportas la mercancía? ¿Te llevas la fruta bajo el brazo o la camisa en la mano? Y los muy pillos, en lugar de ofrecerte una bolsa de papel, aunque sea reciclado, te dan una de plástico, te la cobran y encima les haces la publicidad gratis del establecimiento con la dichosa bolsita prohibida. ¿Pero qué moral es esta? Ciudadanos, nos debemos negar a esta doble moral, si nos la quieren regalar, es su problema, pero que cumplan con lo que se ha prohibido y nos den una bolsa de papel, que ya la cobran con lo que has comprado.

Haces un pedido grande en un supermercado para que te lo lleven al domicilio y oyes la misma cantinela: ¿Se lo pongo en bolsas? ¿Pero cómo van a acercar lo que has adquirido a tu hogar? ¿A mogollón? Y cuando compruebas la factura, te han cobrado todas las bolsas del mundo. ¡Basta ya de hipocresía! Fuera bolsas de plástico, que se sustituyan por papel y fuera esa doble moral de pagarlas. ¿Será que el pagarlas ya te exime de esa prohibición, y ya puedes contaminar a diestro y siniestro?

Ciudadanos, no consintamos que nos den ni una bolsa más de plástico en los supermercados y en las tiendas, y menos que nos las cobren. Si quieren regalarlas hasta que se termine el 'stock', es su cuestión, pero lo más lógico es que las retiren y las cambien por bolsas de papel.

El plástico tarda cientos de años en descomponerse y hasta mil años, según su tipo. Junto con la decisión de los gobiernos, la solución está en nuestras manos. Es clave reducir el consumo y también reciclar y reutilizar. Somos parte de la naturaleza y necesitamos de un ambiente sano para vivir. Cerramos los ojos a las consecuencias catastróficas que esto genera al medio ambiente y en la supervivencia de las especies.

Lo que contamina nuestros océanos, teniendo un efecto devastador sobre la fauna marina y las aves, son las miles de toneladas de plástico de diversos tamaños que son vertidas a las aguas: en 2020 se acercará a los 500 millones de toneladas. El ser humano no está exento de los múltiples peligros que comporta esta gravísima contaminación.