Frotarse las manos

«Pero como no lo saben explicar ni comunicar, consiguen meter miedo y que mucha gente crea que no quieren proteger a las mujeres»

Javier Ortega Smith./ Efe
Javier Ortega Smith. / Efe
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTEValladolid

Dice Selina Meyer citando supuestamente a Eleanor Roosevelt (y antes de nombrar a alguien vicepresidente): «Antes me rallo el clítoris». Parece más probable que en Vox tuvieran esta semana las manos desolladas de tanto frotárselas. Por un lado, la pelea de los marqueses de Griñón (y el paso de él por el calabozo). Por otro, la niña secuestrada por la madre de Infancia Libre. En casos así está parte de lo que critican de la Ley Integral de Violencia de Género. De su aplicación. Pero como no lo saben explicar ni comunicar, consiguen meter miedo y que mucha gente crea que no quieren proteger a las mujeres. Ayer vi a Ortega Smith con gorra de chulapo. Causaba más desasosiego que si le hubiera cogido la capa a Christopher Lee. También lo causa cuando habla de lo que las mujeres pueden hacer con su cuerpo: comer poco o mucho, cortarse las uñas… Pero no abortar. Lo mal que explican lo otro y lo claros que son con el aborto. E inquietantes.