La desconfianza frena el Gobierno

Los continuos choques entre Sánchez e Iglesias hacen cada vez menos viable que los líderes progresistas lleguen a entenderse

Pedro Sánchez, durante su comparecencia tras la reunión con el Rey. /EFE
Pedro Sánchez, durante su comparecencia tras la reunión con el Rey. / EFE
El Norte
EL NORTEValladolid

Tras el despacho veraniego del presidente del Gobierno en funciones con el Rey, Pedro Sánchez reiteró las dificultades que encuentra la negociación entre su partido y la formación de Iglesias. «La desconfianza entre el PSOE y Unidas Podemos continúa y es recíproca», dijo en la rueda de prensa en Marivent el aspirante fallido a la investidura presidencial. La propuesta que fracasó fue una coalición en que Unidas Podemos hubiera ocupado una vicepresidencia y tres ministerios. Aquella fórmula no resultaba atractiva para el PSOE, en absoluto acostumbrado a compartir el Consejo de Ministros.

A Iglesias le parecía insuficiente. Ahora, los socialistas ya han avanzado que retiran la oferta de coalición y proponen un acuerdo basado en el 'modelo portugués'. La realidad es que el sistema del país vecino, muy similar al que acaba de ser adoptado por Dinamarca, ha dado grandes frutos, que serán seguramente reconocidos por los electores en las comicios de otoño, y afirman que repetirán la experiencia si se dan las condiciones.

Sin embargo, los contextos son evidentemente distintos, y lo que allí ha funcionado puede o no hacerlo aquí. Mientras las cartas están sobre la mesa sin que nadie se anime a jugar, Sánchez ha emprendido una febril ronda de encuentros con los actores sociales, y todos ellos habrían expresado su voluntad de que haya pronto gobierno y de que no se repitan las elecciones. La realidad es que para pulsar esta opinión no hacía falta tanto trasiego.

Sánchez también aprovechó la comparecencia de ayer para volver a pedir a PP, Ciudadanos y Unidas Podemos que faciliten su investidura con su abstención e incluso ha confiado en que, en una futura ronda de contactos, el líder de Ciudadanos acuda a su llamada. Semejante indiscriminación posterga lógicamente a Podemos y no sólo no acerca la solución sino que la aleja. Porque la evitación de elecciones pasa, sigue pasando, por un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos, lo que requiere seguramente un largo diálogo personal ente sus líderes.