Cooperativas y medio rural

«Pagamos mucho más por un kilo de pienso para nuestros perros que por un litro de leche para nuestros hijos»

Una explotación ganadera de la Comunidad./Fran Jiménez
Una explotación ganadera de la Comunidad. / Fran Jiménez
JERÓNIMO LOZANO, GERENTE DE URCACYL

En los próximos días tendremos las claves para conocer el futuro gobierno de Castilla y León, al que desde Urcacyl le mostraremos nuestra predisposición al dialogo y a la colaboración, porque las cooperativas no nos unimos, a nivel representativo, para luchar contra los políticos o contra los diferentes gobiernos, sino para colaborar con ellos, en la solución de los problemas del agro y del medio rural.

Y una parte importante de la solución pasa por el cooperativismo. Por eso hemos presentado a los partidos políticos una batería de medidas, para mejorar el desarrollo empresarial de nuestra actividad con el plan estratégico del cooperativismo, para potenciar la habitabilidad de los pueblos en los que nos asentamos con incentivos fiscales y más servicios en las cabeceras de comarca, y para que la sociedad tenga un mayor respeto y atención hacia la población del medio rural.

Necesitamos una especial consideración porque nuestro sector es estratégico para alimentar a la población y porque todos queremos tener productos de alta calidad y seguridad alimentaria, pero debemos estar dispuestos a pagar algo más que sus costes de producción, y a no cuestionar las ayudas PAC que reciben agricultores y ganaderos, que no son sino para compensar los bajos precios que perciben por sus productos. Necesitamos reconocimiento. Queremos generar empleo en el medio rural, pero establecemos unas normas urbanísticas y una burocracia casi más restrictiva que la del medio urbano.

No queremos granjas de porcino en nuestros desérticos pueblos, aunque cumplan la normativa, sus titulares sean ganaderos y generen puestos de trabajo; pero bendecimos los macro centros comerciales de las ciudades. Defendemos a ultranza al jabalí, al lobo, al buitre… sin considerar el necesario equilibrio y el hecho de que están haciendo diezmar las cosechas, peligrar la vida de muchas explotaciones. Nos quejamos de los gases que emiten las vacas y no decimos nada de los orines y defecaciones que a diario hacen en nuestras calles los más de 7,5 millones de perros censados en España.

No escatimamos gastos en ocio, en vestimenta, pero miramos cada céntimo que dejamos en la compra de alimentos como si en ello nos fuera la vida. Pagamos mucho más por un kilo de pienso para nuestros perros que por un litro de leche para nuestros hijos. Si queremos pueblos habitados y actividad agroganadera hay que facilitar las cosas, apoyar al cooperativismo y a la pequeña y mediana empresa y propiciar la rentabilidad de las explotaciones.