Vox y sus bravatitas meseteñas

«Lo mismo nos vienen a decir que Bravo, Padilla y Maldonado eran unos perroflautas antisistema, y a poner en en la campa de Villalar el Peñón de Gibraltar»

La candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocio Monasterio acompañada de su esposo, Iván Espinosa de los Monterios (i) y el candidato de Vox a la alcaldía de Madrid, Javier Ortega Smith,d., durante el recorrido que realizaron por la Pradera de San Isidro./Efe
La candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocio Monasterio acompañada de su esposo, Iván Espinosa de los Monterios (i) y el candidato de Vox a la alcaldía de Madrid, Javier Ortega Smith,d., durante el recorrido que realizaron por la Pradera de San Isidro. / Efe
Jesús Nieto Jurado
JESÚS NIETO JURADOValladolid

Lo cual que mientras España anda como de fiesta de mayo van pasando escraches como piedras, y hay agitadores profesionales como los que fueron a desearle lo peor a Begoña Villacís por los secarrales de Madrid. Yo, curiosamente, bajé a los isidros madrileños, donde la excelente carne de Ávila se combina con mojitos que no son de garrafón, moscas, y las terneras abulenses se engullen a 40 grados y uno es feliz. Quiero decir que toda España andaba allí, los cabreados, los pichis, los chulos, la abuela entrañable y Ninette y un señor de Murcia y un opositor a notarías. Y políticos, claro. Muchos que no se cruzaban en la misma baldosa, y algo de romería falsa para confirmar que al politiqueo le da igual un 'santo que ochenta' (sic).

Andaba yo con un panamá que me regaló en la tarde triunfal de Aguado, la de la permanencia en Primera, el tito Miguel a la sombrita de un brandi en el Pepe's. Andaba, ya digo, viendo las cosas como un reportero Tribulete bajo la calina y vi cosas increíbles que tampoco es cuestión de relatar.

Lo mollar es que me crucé con la Historia, o la Historia vino a mi encuentro cuando los de Vox, Ortega Smith, Monasterio y el de las barbas cantaron el famoso chotis. Y se me quedó como grabada en las meninges la cancioncita, no tanto el mensaje.

Quise ver una metáfora en tres adultos berreando, pero la solana me impedía cuantificar y cualificar la metáfora de unos señores bien, de profesiones liberales, variando la letra de un Agustín Lara que creo que no estudió solfeo y que escribía de Madrid o de Granada de oídas. Que sí, que había allí metafóra y no la vi hasta que me puse a ver qué pide Vox para esta tierra, cuando carecen de cuadros humanos y todo lo arreglan con un quiosco con abanicos junto a una fachada plateresca y hablan del «campo» así, en general, como yo hablo de termodinámica, de los gazpachos de Albacete o de la cirugía no invasiva.

Y la metáfora de Vox para las autonómicas es esa: un chotis, ninguna propuesta o el orinarse fuera del tiesto para las autonómicas: suprimir el Procurador del Común así, por las buenas, porque nuestas instituciones son derechitas cobardes y chiringuitos.

Lo mismo nos vienen a decir que Bravo, Padilla y Maldonado eran unos perroflautas antisistema, y a poner en en la campa de Villalar el Peñón de Gibraltar. A Vox, como a todos en la vida, les falta un venirse a Brañosera un invierno y ver la España vaciada de verdad, con sus silencios cargados de Historia.

Lo de García-Conde de suprimir el Procurador del Común o el Consejo Consultivo viene a ser como el chotis improvisado de sus camaradas: una bravuconada en redes para esconder en la bandera patria un cierto vacío, un vértigo ante el verdadero ejercicio del poder.

Vox cree que ellos tienen la fórmula mágica para CyL con dos bravatas y un tuit. Y la política, como la vida, es el arte de lo posible y de la cintura.

* twitter.com/jesusNjurado