Torra acata la orden de la Junta Electoral y retira los símbolos independentistas

Pancarta colgada en el Palau de la Generalitat. / Efe

La decisión se ha tomado días después de que la Cámara catalana aprobara una resolución a favor de la desobediencia institucional

CRISTIAN REINOBarcelona

Cuando apenas quedaban tres horas para que expirara el plazo, el Palau de la Generalitat ha dado instrucciones a todas las consejerías de la administración catalana para que retiraran toda la simbología soberanista -esteladas, lazos amarillos o carteles a favor de los presos- de los edificios públicos del Govern, tal y como establecía el requerimiento de la Junta Electoral.

La orden la ha transmitido la Consejería de Presidencia al resto de los departamentos, después de que las propias consejerías recibiesen la notificación oficial. El plazo, a partir de una denuncia de Ciudadanos, expiraba a las tres de la tarde de este viernes. A partir de ese momento, si alguna consejería mantenía las pancartas o los lazos en las fachadas de los edificios, el presidente del Gobierno catalán corría el riesgo de que le presentaran una querella por desobediencia.

Así, por ejemplo, la Consejería de Economía y la de Interior ya habían retirado todos los carteles y lazos que había en sus fachadas a primera hora de la mañana. Durante la mañana, se han recogido lazos amarillos, sobre todo, de Agricultura, Justicia, Territorio, Políticas Digitales, Trabajo, Salud, Cultura y Educación.

Entre la espada y la pared

Quim Torra, de nuevo, estaba en la tesitura de acatar la orden de la Junta Electoral o apostar por la desobediencia. Hace una semana, el presidente de la Generalitat apuró al máximo el plazo que le había dado el TSJC para que quitara la pancarta a favor de la libertad de los presos con el lazo amarillo que había colgado de la fachada del Palau de la Generalitat. Es la misma pancarta que colocó nada más llegar a la presidencia.

Torra afirmó que llegaría hasta las últimas consecuencias en la defensa de la libertad de expresión, pero acabó retirando el cartel, después de que el TSJC instara directamente a los Mossos a actuar para proceder a su retirada. Dos funcionarios del Gobierno catalán salieron al balcón del Palau de la Generalitat y la descolgaron. Sin embargo, horas después, el jefe del Ejecutivo catalán quiso salvar la cara ante los suyos colgando una pancarta nueva, a favor de la libertad de expresión. Conocidos independentistas como Antonio Baños o Lluís Llach salieron al balcón para colocar ellos mismos el cartel.

En el caso de Torra, fue una orden que le dio el TSJC tras una denuncia de Impulso Ciudadano. En el caso de esta mañana, la denuncia era de Ciudadanos a la Junta Electoral. Como en las pasadas elecciones generales, este organismo consideró que los edificios públicos deben evitar la exhibición de simbología para cumplir con su obligación de mantener la neutralidad política de los poderes públicos en periodo electoral.

Desobediencia

Torra lleva meses apelando a la desobediencia institucional como respuesta a la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés'. En esta línea, hace una semana, el Parlament aprobó una resolución que afirmaba la «legitimidad de la desobediencia civil e institucional, como instrumentos en defensa de aquellos derechos civiles, políticos y sociales que puedan ser lesionados».

El presidente de la Generalitat, en cambio, ha vuelto a acatar la orden, en dos ocasiones, la de la semana pasada y la de hoy. Torra, en cualquier caso, será juzgado el 18 de noviembre por desobediencia, pues en aquella ocasión, en las elecciones de abril, también recibió la orden de retirar la pancarta a favor de los presos con el lazo amarillo, y la quitó, pero lo hizo días después de que expirara el plazo y tras haber intentado burlas la orden poniendo previamente un cartel que no tenía un lazo amarillo sino uno blanco. El dirigente nacionalista se enfrenta a 18 meses de inhabilitación, según la petición de la Fiscalía.