Sevilla dedica una calle a Ana Orantes

Ana Orantes se casó con 19 años y vivió 40 años de tortura. Su exmarido la asesinó cuando tenía 60 años, la quemó viva en el patio de su casa en la localidad granadina de Cúllar Vega, en 1997. Ocurrió trece días antes de aparecer en un programa de televisión en el que contó los malos tratos que había sufrido. Por primera vez en España, una mujer se atrevía a contar el calvario por el que había pasado.Su relato estremecedor sigue conmocionando veintidós años después de su muerte. En Sevilla se ha inaugurado una calle con su nombre, a la que han acudido sus hijos que no olvidan y recuerdan cada episodio de dolor sufrido por su madre y por ellos.Orantes no fue una muerta más. Su asesinato provocó una ola de indignación con concentraciones. Y una reforma del Código Penal que culminó con la aprobación de la Ley contra la Violencia de Género y a la que le siguieron medidas de protección de los menores como víctimas directas de maltrato. Esta calle es, sin duda, un reconocimiento a las mujeres que han perdido la vida luchando por su libertad.