Sánchez se reivindica como el único con un equipo económico «solvente»

Pedro Sánchez, con el lema de la campaña del PSOE. /Afp
Pedro Sánchez, con el lema de la campaña del PSOE. / Afp

Recuerda la renuncia al escaño del fichaje del PP para el 28-A, Daniel Lacalle, y la dimisión de Toni Roldán, el portavoz de Ciudadanos

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Cataluña y la sentencia del 'procés' marcarán sin duda la campaña para las elecciones generales del 10 de noviembre, pero en el PSOE son conscientes de que la economía jugará también un papel importante. Pedro Sánchez ya reconoció la semana pasada que se está entrando en un periodo de «enfriamiento» en el ámbito internacional que puede tener consecuencias en España. Y hoy, en la presentación de las 35 medidas clave de su programa electoral, defendió que de todas las formaciones políticas la suya es la que mejor puede hacer frente a ese reto. «Nosotros tenemos programa –reivindicó– y tenemos equipo».

Los socialistas son conscientes de que si se instala la sensación de que vuelven tiempos difíciles puede pasarles factura. Creen que en una parte no desdeñable del electorado –entre los que se encuentran el perfil de votante desencantado con Cs al que ahora aspiran a atraer–ha calado la idea de que la socialdemocracia distribuye mejor los recursos en tiempos de bonanza pero la derecha es más eficaz cuando las cosas vienen mal dadas. «La última crisis es demasiado reciente», subrayan en Moncloa.

Antes de que los españoles empiecen a notar en su vida diaria los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China o de un Brexit duro, el líder del PSOE quiere intentar asentar el mensaje de que ahora las cosas son distintas. Ya en su admisión de que la economía se está desacelerando, marcó distancias con su predecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, que en 2008 se negó durante meses a reconocer la grave situación que atravesaba España. Pero ayer, además, vino a decir que tampoco la derecha es lo que era.

«Estas cosas deberían preocupar a todos los demás, pero somos los únicos que estamos en ello. Algunos no tienen ni equipo económico», dijo en alusión al PP y a Ciudadanos. El gran fichaje económico de los populares para las elecciones del 28 de abril, Daniel Lacalle, no llegó a recoger su acta de diputado (aunque sigue en la secretaría de Economía del partido con un discreto papel). El que fuera portavoz de economía de Ciudadanos, Toni Roldán, dejó el partido y el escaño el 24 de junio por sus discrepancias con la decisión de la ejecutiva de no facilitar la gobernabilidad a Sánchez.

Rigor y sensibilidad

«Nosotros –insistió– ofrecemos una respuesta solvente, porque tenemos equipo, y solidaria, porque no vamos a dejar nadie atrás; otros aprovecharon la crisis para imponer sus recortes ideológicos, subir impuestos a la clase media y financiarse con dinero B». En el PSOE creen que tanto la ministra de Economía, Nadia Calviño, como la de Hacienda, María Jesús Montero, se encuentran entre sus mejores activos. La primera, porque como exdirectora general de Presupuestos de la Comisión Europea, les aporta imagen de rigor. La segunda, más política, porque fue la impulsora de unas cuentas con marcado acento social.

Esa otra vertiente social no desaparecerá en esta campaña en la que los socialistas buscan ocupar el centro. La prueba está en el anuncio de Sánchez de que subirá las pensiones conforme al IPC el próximo diciembre aunque aún siga en funciones. «Tampoco podemos correr el riesgo de que nuestro electorado tradicional o más a la izquierda crea que nos derechizamos –argumentan en el partido– porque no se trata de eso».