Sánchez elige el diálogo

El Gobierno rechaza endurecer la ley contra los secesionistas catalanes después de abrir conversaciones de incierto desenlace

Pedro Sánchez y Quim Torra. /EFE
Pedro Sánchez y Quim Torra. / EFE
El Norte
EL NORTEValladolid

La rueda de prensa ofrecida ayer por Pedro Sánchez con la que la Moncloa puso fin al curso político confirmó que la estrategia del nuevo Gobierno con relación a Cataluña es la del diálogo. Ante las presiones de PP y Ciudadanos, que ahora proponen un endurecimiento del Código Penal para incluir como nuevas figuras la sedición impropia y la convocatoria ilegal de referendos, el líder socialista afirmó rotundo que no quiere abrir «ninguna vía judicial más». Se mostró partidario, en esa línea, de exigir la defensa de la legalidad y el cumplimiento del Estatuto, y anunció que tratará de resolver el problema «desde la política» y en el marco de la Constitución. Lo cierto es que la reunión de la comisión bilateral celebrada el miércoles, primera en siete años tras una década de conflictividad, no ofreció resultados (era una toma de contacto y no se pretendía que los diera), aunque la Generalitat se ha prestado a acudir a todas las comisiones y subcomisiones sucesivas que se celebrarán a partir de septiembre. Todo ello indica que, pese a la retórica de confrontación, existe una subterránea voluntad de distensión y entendimiento que, por ahora, en el clima épico en el que se mueve el nacionalismo catalán, debe sobreentenderse. El objetivo de Sánchez se ha visto entre bastidores: ayer reconoció que tanto él como Torra son conscientes de que la solución del conflicto pasa por una votación del conjunto de los catalanes, si bien la «discrepancia» con los independentistas es que, para el Gobierno central, «el acuerdo que se vote tiene que representar al 80% de la sociedad catalana». Una situación solo imaginable con una reforma estatutaria a la que se puedan adherir nacionalistas y no nacionalistas. Nadie ha dicho que vaya a ser fácil, pero no existe opción alternativa. En cualquier caso, ni este Gobierno ni ningún otro puede descartar la reiteración del artículo 155 si se cometieran más violaciones de la legalidad; para ello, Casado ha ofrecido su apoyo. Sánchez anunció también ayer que acompañará al Rey a los actos conmemorativos de los atentados de La Rambla y Cambrils, y aprovechó para asegurar que Felipe VI representa una «Monarquía renovada y ejemplar». Y todo indica, en fin, que pese a los buenos augurios de las encuestas, el líder socialista, aunque con una capacidad muy limitada, tratará de estabilizar el país hasta el final de la legislatura.

 

Fotos

Vídeos