¡¿Pero quién es el «tal Toni» del procés?!

La sala del Tribunal Supremo durante la declaración de Jaume Mestre en el juicio del 'procés'./RTVE
La sala del Tribunal Supremo durante la declaración de Jaume Mestre en el juicio del 'procés'. / RTVE

La identidad del supuesto directivo de la Generalitat que ordenó las campañas del 1-O sigue envuelta en un halo de misterio por las evasivas y vaguedades de los testigos

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

En las últimas jornadas el juicio del procés se parece cada vez más a una novela de misterio en la que saber quién fue el asesino parece misión imposible. Pero ese asesino tiene un nombre, aunque no una identidad. Todos se refieren a él como «un tal Toni», el supuesto alto cargo de la Generalitat que puso en marcha toda la máquinaria de publicidad y comunicación del referéndum del 1-O y que es una pieza clave para probar la malversación de dinero público para promocionar la consulta.

El tribunal se ha esmerado en los últimos días en saber quién se esconde tras este alias pero los testigos no se lo están poniendo fácil. Sus evasivas, vaguedades y a veces versiones inverosímiles han envuelto (voluntaria o involuntariamente) en una neblina impenetrable aquellos contratos y encargos.

Este miércoles la Fiscalía pidió imputar por falso testimonio al responsable de Difusión de la Generalitat, Jaume Mestre, por sus continuas evasivas a la hora de decir quién pagó las campañas de promoción del 1-O, pero lo cierto es que otros testigos anteriores han estado muy cerca en los últimos días de acabar igual que Mestre a cuenta de sus empeños por ocultar la identidad del famoso «Toni». El martes, Enric Vidal, el diseñador gráfico y ex coordinador de Acción Política de ERC, dijo que recibió el encargo de remaquetar los famosos carteles de la bifurcación de vías para promocionar el referéndum de «un tal Toni» en una reunión en un hotel de Barcelona. Y que, sin saber siquiera su apellido, sin conocer si hablaba en nombre de la la Generalitat, sin saber contra quién tenía que girar las facturas y sin haber trabajado antes con él se involucró en un proyecto de decenas de miles de euros (incluida la movilización de tres imprentas). Y que luego no recibió un euro por todo aquello y que no se molestó en reclamar nada a nadie porque el teléfono del «tal Toni» dejó de funcionar.

Miles de sobres

El nombre del misterioso «Toni» y sus increíble poder de convicción ya apareció en la sesión del lunes, cuando Francisco Juan Fuentes, director del departamento de Producción de la ya desaparecida Unipost (que se encargó el reparto de cartas del censo) dijo que «Toni» fue el que le avisó de que le llegaría la remesa de miles de sobres y que le llamó posterioremente para confirmar los detalles. Fuentes, a pesar de la envergadura del trabajo que se le encargaba, no preguntó tampoco a su interlocutor el más mínimo detalle sobre su identidad o quién iba a pagar la distribución de las misivas, que finalmente acabaron en manos de la Guardia Civil.

La Fiscalía –y así lo ha hecho ver en sus interrogatorios- está convencida de que detrás del nombre del «tal Toni» está Antonio Molons, secretario de Difusió del Govern, pero no ha logrado que ningún testigo pronuncie su nombre.

Es probable que el misterio continúe. Molons, cuyo entorno ya ha hecho saber que él no es «Toni», está citado a declarar este jueves, pero al estar imputado en otra causa relativa al procés, podría negarse a declarar. En los pasillos del vetusto Supremo ya solo faltan los fantasmas para completar esta novela de misterio y de testigos que se mueven entre sombras.

Más información