El PSOE y Podemos se reúnen este martes sin expectativas de acordar la investidura

No han vuelto a cruzarse un papel desde la reunión del jueves, pese a entrar en una semana decisiva, y se acusan mutuamente de la falta de avances

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Los equipos negociadores del PSOE y Unidas Podemos volverán a reunirse este martes para tratar de desencallar la investidura de Pedro Sánchez antes de que concluya esta semana decisiva, pero las señales que envían ambos partidos siguen resultando poco halagüeñas. El fin de semana, tras el encuentro de casi cinco horas celebrado el pasado jueves, transcurrió sin que se produjera el intercambio de documentos que esperaban los socialistas y ayer tuvo que ser la vicepresidenta, Carmen Calvo, la que llamara a primera hora de la tarde a su interlocutor principal, Pablo Echenique, para acordar una nueva cita.

La respuesta del secretario de Acción Política de la formación izquierdista hace augurar una nueva y poco fructífera partida de pimpón entre los dos socios necesarios. En un mensaje en su cuenta de Twitter, Echenique escribió lo que ya había subrayado horas antes la portavoz del Consejo de Coordinación de su formación, Noelia Vera, que la manera de desencallar la situación es volver a hablar de un Gobierno de coalición. «Si retomamos las conversaciones donde las dejamos en julio, el acuerdo es cuestión de horas», adujo.

El PSOE no se cansa de repetir que esa puerta no se abrirá más y que el responsable de que así sea es el propio Podemos, que se negó a aceptar una oferta «sensata» –y «para algunos miembros de nuestra organización demasiado generosa», apostilló este lunes en TVE la portavoz parlamentaria delos socialistas, Adriana Lastra– que incluía tres ministerios y una vicepresidencia para el partido de Pablo Iglesias.

El secretario general de Podemos se mostró esperanzado ayer, en una entrevista en Rusia Today, en que, como ocurrió hace mes y medio, Sánchez acabe rectificando y acepte una coalición. «Que tome ejemplo de sus barones», reclamó. El secretario de Organización del partido gubernamental y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, sin embargo, justificó su negativa a poner sobre la mesa una oferta semejante con una apelación al voto de los morados en la sesión de investidura del 23 de julio. «Las formas, los tiempos y las actitudes nos advierten de cuales pueden ser los comportamientos en futuros escenarios», dijo.

Error pasado

Lastra también defendió que en julio su partido aceptó hablar directamente de puestos en el Consejo de Ministros, como exigía Podemos, en lugar de construir primero un acuerdo programático y se equivocó. «Ese es un error que no vamos a volver a cometer», dijo. «Por lo que vimos nunca quisieron un Gobierno de coalición sino dos Gobiernos en uno». Llegados a este punto de enormes recelos mutuos, unos y otros parecen pues más centrados en elaborar un discurso que permita achacar al contrario la responsabilidad de la repetición electoral, el 10 de noviembre, que en salvar la legislatura.

La semana que viene el Rey celebrará ya una última ronda de contactos con los representantes de los grupos parlamentarios para decidir si presenta o no la candidatura de Sánchez. Algunos socialistas temen que entonces Podemos anuncie por sorpresa un apoyo sin contrapartidas a Sánchez para luego condicionar toda la acción de Gobierno en el día a día. «Ya les hemos dicho que no vamos a ir a una investidura sin acuerdo», avisó Lastra. Ese escenario, en todo caso, pondría al jefe del Estado en un brete.