Prisión para los dos policías acusados de una agresión sexual a una joven en Estepona

Traslado de los acusados anoche en los juzgados de Estepona. /Charo Márquez
Traslado de los acusados anoche en los juzgados de Estepona. / Charo Márquez

La titular del juzgado de Instrucción número 4 decreta esta medida provisional y sin fianza tras una jornada maratoniana

CHARO MÁRQUEZ

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Estepona ordenó anoche el ingreso en prisión de los dos policías locales del municipio detenidos tras una supuesta agresión sexual a una joven de 18 años el pasado fin de semana. Así se decidió tras una larga e intensa jornada en los juzgados. Los detenidos llegaron a las instalaciones sobre las 10.00 horas de la mañana, aunque no se requirió su comparecencia hasta por la tarde. Antes, declararon ante la jueza la supuesta víctima y los testigos.

La decisión de la jueza se produjo después de escuchar la declaración de los investigados, que hasta entonces habían guardado silencio. El pasado miércoles, los agentes de la Unidad contra la Delincuencia Especializada y Violenta de la comisaría esteponera, que han llevado todo el peso de la investigación, trataron de tomarles declaración, pero ambos se acogieron a su derecho a no hacerlo. Hasta ahora, la única versión que ha trascendido está cimentada en los testimonios de la presunta víctima, su amiga y el novio de ésta. Los tres se encontraban pasando el fin de semana en Estepona después de que ellas terminaran la selectividad.

Todo ocurrió a la salida de la discoteca Mosaïc. Sobre las 05.20 horas iban camino de casa cuando el chico, que estaba al volante y había consumido una copa, hizo una maniobra que llamó la atención de los dos policías locales. Él mismo relató a SUR: «los agentes se bajaron y se acercaron a nosotros sin pedirnos la documentación o el nombre siquiera. Solo me preguntaron si había bebido y si llevaba droga en el coche».

El joven explicó que los detenidos se centraron en la joven. Al parecer, los policías les propusieron que volvieran a casa en un taxi y que dejaran su vehículo aparcado junto a una gasolinera de la avenida Puerta del Mar. Los padres de la supuesta víctima aseguraron que los policías usaron la excusa de desplazarse hasta la vivienda en la que se hospedaban los amigos para «terminar de cumplimentar unas diligencias». El testigo contó a este periódico que los agentes pretendían quedarse a solas con ella abajo, tras lo que le quitaron las llaves de la mano y les obligaron a todos a subir al apartamento. Una vez allí, los policías, según las versiones de la chica y los testigos, comenzaron a desnudarse y a consumir cocaína.

Mientras la novia del joven consiguió escapar, presa de un ataque de pánico, uno de los agentes inmovilizó al chico y luego, presuntamente, abusaron de la chica de 18 años, según manifestó. Tras esa primera supuesta agresión sexual, que se habría producido en el salón, ella entró en su dormitorio para vestirse, ya que, según dijo, le destrozaron el vestido y la ropa interior. El testigo aseguró que fue inmovilizado de nuevo y que tuvo que acompañar a uno de los policías a su casa a por hachís. En el apartamento, la joven permanecía en el dormitorio con el otro agente, quien presuntamente la violó mientras ellos iban en busca de la droga.

Cuando el testigo regresó con el agente, vieron junto al edificio una ambulancia, que asistía a su novia. Al parecer, el policía llamó a su compañero para advertirle de que debían huir. Según las fuentes consultadas, antes de marcharse de allí, llegaron a acercarse a los sanitarios para preguntar qué había sucedido y si necesitaban ayudan. Poco después, cuando llegó la Policía Nacional, el joven y su novia empezaron a contar lo sucedido. La chica tardó más de 12 horas en poder contarle a los investigadores las agresiones sexuales que supuestamente había sufrido.

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