Pepu Hernández será el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid

Los tres candidatos que concurren en el proceso de primarias del PSOE-M para elegir al cabeza de lista al Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández (i), el concejal del Ayuntamiento Chema Dávila (c) y el exalcalde de Fuenlabrada Manuel de la Rocha, momentos antes de participar en un debate en la sede del partido. / Chema Moya (Efe)

El exselecionador de baloncesto, que ha recibido el apoyo explícito de Sánchez, se impone con más del 50% de los votos en las primarias del partido

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Pedro Sánchez ha vencido la pugna interna de los socialistas en la ciudad de Madrid. Su candidato, el exseleccionador de baloncesto Pepu Hernández, se ha impuesto a sus rivales en las primarias para elegir al candidato del PSOE a la alcaldía de la capital. Y lo ha hecho, además, con más del 50% los votos, lo que le evita tener que participar en una segunda vuelta. Hernández, de 61 años, ha obtenido el 64% de los apoyos, frente al 22% del exalcalde de Fuenlabrada (Madrid) Manuel de la Rocha y el 13% del concejal en el consistorio capitalino José María Dávila. Estaban llamados a votar los 5.290 afiliados del PSOE en Madrid y se registró una participación del 50% del censo.

Aunque se trataba de un proceso local, la batalla ha podido leerse también en clave nacional. La militancia vuelve a respaldar los postulados del presidente del Gobierno -en este caso a su candidato- en un momento en el que crecen las voces internas contra su proyecto y su posición respecto al problema secesionista. La última en abandonar el barco del PSOE ha sido su exportavoz parlamentaria Soraya Rodríguez, quien aún no ha aclarado si fichará por otra fuerza política como Ciudadanos. La victoria del exseleccionador, una apuesta personal del jefe del Ejecutivo, también llega en medio de la batalla con la federación andaluza para confeccionar las listas al Congreso de los Diputados y al Senado, un proceso que ha vuelto a encender las relaciones del jefe del Ejecutivo con Susana Díaz.

El resultado en Madrid sirve a Sánchez para esgrimir que, por mucho que se discutan sus decisiones por un sector del partido, él mantiene el respaldo de la militancia, la misma que le colocó de nuevo al frente del partido después de las primarias de mayo de 2017 en las que superó a Díaz y Patxi López.

El fichaje de Hernández no sentó nada bien en una parte de las filas socialistas, donde se interpretó como un caso clásico de paracaidismo de una persona sin experiencia política. Pero Sánchez, que antes había sondeado para encabezar la lista municipal a Alfredo Pérez Rubalcaba o Cristina Narbona, no se arrugó ante las críticas. Es más, en un gesto atípico, se implicó a fondo en apoyar la candidatura de su favorito frente a sus dos adversarios, lo que le granjeó además acusaciones de parcialidad. Lo hizo como un militante más, justificó el jefe del Ejecutivo. «Hay un derecho, también el mío, que es el de poder posicionarme», dijo Sánchez el pasado 3 de febrero, durante la presentación del candidato a la Alcaldía de la capital, a la que, por supuesto, acudió. Pero ese comportamiento no hizo más que aumentar el malestar entre sus críticos.

El hecho de que no haya una segunda vuelta supone un respiro para Sánchez y los suyos, ya que de no haber alcanzado Hernández el 50% de los votos -mínimo exigido para ser elegido candidato- se temía una alianza entre sus dos adversarios para superarle. Esto es algo que ya no ocurrirá y los aspirantes derrotados se pusieron a disposición del exseleccionador nada más conocerse los resultados.

Las municipales

En clave local, está por ver el efecto que pueda tener el fichaje de Hernández en las municipales del próximo 26 de mayo. Las encuestas no invitan al optimismo, y algunas sitúan a los socialistas incluso en quinta posición, por detrás de Vox. No obstante, el exseleccionador, que conoció a Sánchez cuando éste jugaba al baloncesto en el Estudiantes, cuenta con la cualidad de ser un personaje conocido para todo el público. A Pepu Hernández siempre se le recordará por ser el entrenador que llevó a España a lo más alto del podio en el Mundial de Japón de 2006.

El papel que el PSOE y su candidato puedan representar tras los comicios de mayo dependerá de los resultados de los bloques ideológicos. En 2015, los socialistas, con Sánchez como secretario general, decidieron investir a Manuela Carmena pero no entrar en un Gobierno de coalición. Pero en esta ocasión, si la suma de la izquierda vuelve a ser suficiente, el PSOE podría replantearse la decisión. En ese caso el exseleccionador tendría asegurada una tenencia de alcaldía.