Pendientes de un desahucio a pesar de pagar el préstamo todos los meses

Montse y Rubén pagan religiosamente el préstamo de su casa desde hace doce años y aun así el día veinte de marzo tienen una orden de desahucio. Su historia se remonta a 2007 cuando compraron sobre plano una vivienda en Guillena, Sevilla. La promotora solo vendió dos de los siete pisos que tiene la finca y sin ni siquiera acabar de adecentar alguna de las viviendas dejó de pagar la hipoteca que tenía sobre todo el edificio. Ahora el banco lo reclama todo y ellos piden ayuda. La pareja tiene una niña con parálisis cerebral. A pesar de tener dificultades económicas nunca han dejado de pagar un solo recibo. Aun así la semana que viene se pueden quedar en la calle.