Malestar entre los comunes de Colau por el desafío de Más País en Barcelona

Jaume Asens en un acto de los junto a Ada Colau (d) y Rosa LLuch./EFE
Jaume Asens en un acto de los junto a Ada Colau (d) y Rosa LLuch. / EFE

Íñigo Errejón elige como cabeza de lista para competir con los comunes en la circunscripción catalana a Juanan Geraldes

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

El alto el fuego que reinaba estos días en la izquierda va camino de romperse definitivamente en cualquier momento. La decisión de la dirección de Más Madrid de presentar lista en la circunscripción de Barcelona ha provocado la ruptura de las relaciones entre Íñigo Errejón y En Comú Podem, el partido de Ada Colau, ya que los comunes ven este movimiento como una «agresión» que podría dividir su electorado. Ayer, su portavoz en el Congreso, Jaume Asens, llegó más lejos en el análisis y tildó de «error» que «una candidatura diseñada en Madrid quiera presentarse en Barcelona y Cataluña sin un proyecto para Barcelona ni Cataluña, sólo para conseguir votos para Madrid».

El elegido para encabezar la lista errejonista en la circunscripción catalana ha sido finalemente el politólogo Juanan Geraldes, exmilitante de Comunistes de tendencia sobrenaista. Se trata de un rostro poco conocido a nivel nacional, aunque en las pasadas municipales de mayo concurrió en el proyecto Guanyem Sant Boi, una candidatura formada por la CUP, Comunes y Gent de Sant Boi, entre otros, que no consiguió representación en la ciudad.

El desembarco en Cataluña mete de lleno a Más País en el debate soberanista. Errejón ya afirmó la semana pasada que su prioridad era «desbloquear la situación», e incluso se mostró favorable a pactar con Sánchez «aunque este aplique el 155 antes de las elecciones». La incógnita es si mantendrá un discurso para Madrid y otro para Barcelona.

Pero no es la única vía de agua a la que está haciendo frente Más País. Ayer les tocó contabilizar los daños causados por la dimisión el lunes pasado de su diputada por el parlamento de Madrid Clara Serra, que no compartía «la manera concreta» en la que su antigua formación va a concurrir a las generales. En su enumeración, la que ya es la primera baja relevante en la corta historia del partido, subraya el hecho de disputarle Barcelona a Ada Colau. «No era el momento», afirmó en su carta de despedida. La alcaldesa de Barcelona, por su parte, respondió ayer a Serra: «Frente a las pasiones tristes, frente a la política patriarcal (...) tu nos invita a reencontrarnos».

Pero para los errejonistas, como ellos mismos han reconocido, la presencia en la provincia catalana «era una obligación». Uno de los objetivos principales de la formación es conseguir grupo propio en el Congreso y en Barcelona se reparten 32 escaños. En total, concurrirán definitivamente en 18 provincias. La elección no es casual, estas agrupan casi el 70% del censo electoral total.

«Parte del problema»

En el otro frente se encuentran los socialistas. Después de analizar las últimas encuestas y observar que Más País podría arañarle votos, han cambiado el tono amable con el que recibieron el salto de Errejón en la política nacional y ya preparan una escalada en la dureza en sus mensajes contra la formación. «No es parte de la solución, sino del problema. Parece que se creen los árbitros de la izquierda», declaró ayer Adriana Lastra, vicesecretaria general de los socialistas, en una entrevista en TVE.

Podemos, en cambio, está siguiendo la evolución de Más País con más prudencia. Su líder, Pablo Iglesias, mantiene el tono calmado y asegura que «respetamos a Más País».