JxCat radicaliza sus listas con el fichaje de una víctima del 1-O

Carles Puigdemont. /Efe
Carles Puigdemont. / Efe

Puigdemont mantiene el control absoluto en la confección de las candidaturas y lanza un aviso al sector moderado del PDeCAT

CRISTIAN REINOBarcelona

JxCat insiste en la política de bloqueo en Madrid. La formación nacionalista anunció ayer el fichaje de Roger Español como cabeza de lista para el Senado por Barcelona. Español es víctima de las cargas policiales del 1-O, en las que perdió un ojo por el disparo de una pelota de goma. Al mismo tiempo, está imputado por el lanzamiento de una valla metálica contra la Policía española durante la jornada de votación del referéndum ilegal.

En las pasadas elecciones, iba en la candidatura del Front Republicà, la marca que crearon Albano Dante Fachín y un sector de la CUP, pero que en esta ocasión no repite porque los anticapitalistas concurrirán a los comicios con sus propias siglas. Con la incorporación de Español, JxCat radicaliza su propuesta, y pasa a competir codo a codo con la CUP, que por primera vez se presenta a unas elecciones generales. «Quiero llevar la única violencia que ha habido en Cataluña, la desencadenada por el Estado», dijo ayer. Lejos quedan los tiempos de la antigua Convergència, un partido de orden que buscaba la moderación y el pacto. «Ahora que se habla de que los independentistas tenemos que pedir perdón preventivamente, ¿quién tiene que pedir perdón a Español por la violencia ejercida contra él?», afirmó la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs.

El puesto que ocupa Español en la candidatura postconvergente lo lideró el exconsejero Lluís Puig, huido junto con Carles Puigdemont en Bruselas. El 28-A, JxCat solo obtuvo un escaño en el Senado (Matamala, por Girona). El pasado fin de semana, los nacionalistas anunciaron que los presos, Jordi Sánchez, Josep Rull, Jordi Turull y Quim Forn, integrarán sus listas aunque no precisaron en qué posición.

Con este movimiento, el expresidente de la Generalitat escenifica que mantiene el control en la confección de las candidaturas y lanza un aviso a los sectores menos unilateralistas del PDeCAT que amenazan con la escisión.