El Gobierno da por hecho que Bruselas apoyará sus presupuestos

El Gobierno está convencido, que sacará sus presupuestos. Primero, porque Europa les dará el visto bueno. Y por repetirlo, que no quede. "Las exigencias que nos marcan los socios europeos están contempladas dentro del acuerdo". Decía la ministra de Hacienda. "El cuadro macroeconómico que mandamos a Bruselas contienen todas las exigencias que nos piden nuestros socios europeos", insistía María Jesús Montero. "Es compatible que los ciudadanos tengan mejoras en su calidad de vida con el cumplimiento de objetivos con Bruselas, nuestros socios europeos y la consolidación fiscal". Ahora falta apoyos parlamentarios. Confía, cuenta ya, con el PNV. Pero los independentistas catalanes no están por la labor, de momento. Sólo les preocupa la autodeterminación, un referéndum pactado, insiste Quim Torra. Joan Tardá, Esquerra, que no se negociará nada si Pedro Sánchez no se mueve respecto a los presos, no da órdenes a la fiscalía. "No hay que mezclar una cuestión con las otras. El tema del procedimiento judicial es algo que corresponde exclusivamente a los jueces", le respondía la ministra de Defensa, Margarita Robles. "La negociación con las formaciones políticas distintas se harán sólo y exclusivamente en los términos de las cuentas públicas", sentenciaba Montero. El Ejecutivo exige responsabilidad, no sólo a nacionalistas, también a no nacionalistas; mensaje directo a Ciudadanos. "Es una mala noticia que la economía española se esté podemizando", rebatía su portavoz, Carlos Carrizosa. Y, sobre todo, mensaje a PP, que deje de desgastar al Gobierno y dar pedradas sin fundamento. "Nos preocupa saber al Partido Popular cuál es el precio que va a pagar Pedro Sánchez al chantaje de los independentistas en Cataluña", expresaba Andrea Levy, su vicesecretaria de Estudios y Programas. Y en Euskadi. Que es una irresponsabilidad en lo político y en lo económico, porque condenan a España a la desaceleración.