Procesados nueve miembros de una banda por realizar 34.000 retiradas de efectivo en cajeros de 23 países

El ataque informático, calificado por algunos medios como "el robo del siglo", provocó 446 operaciones en Madrid

EUROPA PRESSmadrid

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha procesado a los nueve presuntos miembros de una banda criminal que participaron, en febrero del año pasado, en un ataque informático mundial que supuso 34.000 retiradas de efectivo en sólo 13 horas en cajeros de 23 países. El botín obtenido superó los 30 millones de euros.

El ataque informático, que tuvo eco en medios de comunicación de todo el mundo y en algunos llegó a ser definido como "el robo del siglo", se produjo los días 19 y 20 de febrero de 2013 en un total de 23 países, entre ellos España, Alemania, Bélgica, Canadá, Emiratos Arabes, Estados Unidos, Japón, México o Reino Unido.

Los miembros de la banda, que ya habían llevado a cabo un ataque muy similar en diciembre de 2012, actuaron en España en la Comunidad de Madrid, donde en apenas siete horas (entre las 22.14 horas del 19 de febrero y las 5.17 horas del día siguiente) se llevaron a cabo 446 disposiciones de efectivo por valor de 390.078,48 euros (501.682 dólares).

De acuerdo con las investigaciones, desarrolladas por el servicio secreto estadounidense, los piratas informáticos aprovecharon una intrusión en la compañía estadounidense procesadora de pagos EnStage, con domicilio en India y encargada de procesar las tarjetas prepago para el Banco de Muscat (Omán).

El auto señala que, a partir de estas informaciones, se pudo identificar y desarticular a primeros de mayo del pasado año la célula encargada de realizar las operaciones en Nueva York, formada por ocho individuos, uno de los cuales habría sido asesinado en República Dominicana el 27 de abril.

Las autoridades estadounidenses avisaron entonces a las españolas de que un grupo organizado asentado en Madrid habría formado parte del ataque a gran escala del mes de febrero, lo que permitió la detención de sus nueve miembros.

Alto nivel de vida

El juez explica que la organización estaba compuesta por al menos nueve personas, la mayoría de nacionalidad rumana, que actuaba "de manera concertada" con el fin de "cometer defraudaciones" y usar "tarjetas falsificadas" en localidades "donde existe gran afluencia de personas".

Tenían, según el auto, contactos con 'hackers' que captaban datos de tarjetas en Estados Unidos y llevaban "un alto nivel de vida" gracias a estas actividades, que les permitían "tener medios de vida holgados para su estancia en España".

El magistrado les atribuye los delitos de pertenencia a organización criminal, falsificación de tarjetas de crédito/débito, estafas continuadas y blanqueo de capitales, en distinto grado de participación. A un décimo acusado le procesa por falsedad en documento oficial.