Una selección en fase alcista

La selección francesa, antes de un partido. /
La selección francesa, antes de un partido.

Los galos resultan ser un núcleo duro y de suficiente entidad como para pensar en un ciclo de grandes éxitos

PEDRO LUIS ALONSO

El 19 de noviembre las apuestas colocaban a Francia como la gran ausente en el Mundial de Brasil. El 2-0 en Ucrania en la eliminatoria de repesca parecía difícil de levantar, pero el tanto de Benzema y, sobre todo, los dos goles del héroe de la clasificación, el central del Liverpool Sakho, permitieron la proeza. Sin la polémica de 2010 (aquella repesca contra Irlanda y la mano de Henry), pero con igual o más suspense, los bleus no faltarán a la gran cita.

Tras el título mundial en casa en 1998 y la Eurocopa de 2000 (la de los Países Bajos), Francia vivió unos años complicados. Costó digerir el agotamiento de una generación dorada, la de los Blanc, Thuram, Deschamps, Zidane, Henry o Trezeguet. La participación en Sudáfrica 2010 fue poco menos que un escándalo, con un grupo que se amotinó, liderado por Evra, ante su seleccionador, el controvertido Domenech. El espectáculo que dieron los internacionales galos fue un bochorno para un país que presumía del crisol de orígenes de sus futbolistas, casi todos procedentes de la inmigración o de raza negra.

La nueva Francia pinta mejor, y se le adivina un largo recorrido, con jugadores como Varane, Mangala, Cabaye, Matuidi, Pogba y Benzema, a lo que hay que sumar los últimos años de Ribéry, la gran ausencia de este mundial para el equipo. Parece un núcleo duro de suficiente entidad como para pensar en un ciclo de éxitos. Con el curtido Deschamps al frente, tendrá a Noruega, Paraguay y Jamaica como sparrings antes de la cita, donde le ha tocado en suerte un grupo relativamente accesible en la primera fase, junto a Suiza Ecuador y Honduras.

Francia sufrió en la clasificación al compartir grupo con España, y luego debió batirse el cobre con Ucrania. Deschamps suele apostar por un 4-3-3, con Lloris; Debuchy, Sakho, Varane, Evra; Cabaye, Pogba, Matuidi; Valbuena o Nasri, Benzema y Ribéry, pero se ha quedado sin 'Scarface'. El poderío físico de su centro del campo, la capacidad ofensiva de los laterales y las posibilidades de su ataque la convierten en uno de los favoritos, aunque en una segunda línea, justo después de las candidaturas más sólidas. No se descarta la llamada para completar el grupo del león Laporte, y del realista Griezmann, que acaba de debutar con la absoluta, también podría tener un hueco. Ambos son también parte del futuro de los bleus.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos