Essien, gen competitivo

Essien persigue a Robben./
Essien persigue a Robben.

Una lesión de rodilla le impidió acudir a Sudáfrica, por lo que el de Brasil será el segundo Mundial en el que participe

PEDRO LUIS ALONSO

Si hay un claro ejemplo de futbolista aplicado al que todo entrenador desearía tener en su plantilla ese es Michael Essien (Accra, 1982), el más veterano de la joven selección ghanesa y de paso uno de sus nombres más conocidos a nivel mundial. El ahora futbolista del Milan tiene una cita pendiente con los mundiales, ya que la de Brasil será solo su segunda fase final. Acudió a Alemania 2006, pero una lesión de rodilla sufrida a comienzos de año, en la Copa África, le impidió estar en Sudáfrica 2010.

Las lesiones han lastrado esta fase final de la carrera de Essien, un portento físico, al que le acompaña un formidable rigor táctico, que le permite jugar casi en cualquier puesto de la defensa (preferentemente, de lateral derecho) o como medio centro, donde actúa con Ghana. Primero fue una lesión de ligamentos en septiembre de 2008 con el Chelsea, y luego la ya mencionada de 2010.

Su carrera ha ido a menos tras un interesante palmarés. Fue tercero en el Mundial sub-17 de 1999, en Nueva Zelanda, y no tardó en llegar a Europa, al Bastia, al que llevó a jugar la Copa de la UEFA. Fue fichado a golpe de talonario por el Olympique de Lyon, con el que ganó dos Ligas y, luego, en el Chelsea, logró la Champions. También jugó un año cedido en el Real Madrid (curso 2012-13), una petición expresa de Mourinho.

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