Juan Mata

Mata lucha el balón./
Mata lucha el balón.

DANI BUSTO

Parece tímido, no habló una sola palabra durante los 80 minutos, pero disputa el balón con carácter. Tiene buena capacidad de sacrificio, muy concentrado en el juego y destaca por su buena inteligencia futbolística y sentido del juego colectivo. Así lo definía uno de los informes que manejaba el Real Madrid en 2002 cuando decidió incorporar a un pequeño jugador que destacaba en las categorías inferiores del Real Oviedo. Aquel año, el Madrid no movió ficha, pero al siguiente fue a por él. Juan Mata (Burgos, 1988) ha babido fútbol por los poros desde que nació. Fue en el frío Burgos. Donde su padre, el ovetense Juan Manuel Mata, jugaba. Todo estaba predestinado para que aquel pequeño jugador fuera un futbolista de renombre, ya que apenas comenzaba a dar sus primeros pasos pateaba el balón.

Tras abandonar su padre el Burgos, la familia Mata regresó a Asturias. Y allí se enroló en las categorías inferiores del Juventud Estadio para, posteriormente, fichar por el Oviedo. En su época de juvenil, que coincidió con la etapa más gris del equipo azul (con su descenso administrativo a Tercera División), el Real Madrid lo fichó para su equipo juvenil. Su elegancia en el juego le permitió dar el salto directamente al Castilla, sin siquiera pasara por el Madrid C. Pero era la época de los 'galácticos', donde los canteranos madridistas veían como las puertas del primer equipo se cerraban a cal y canto. Fue entonces cuando el Valencia le dio la oportunidad de jugar en Primera División. Con Villa como compañero en el ataque, Mata creció hasta convertirse en una pieza indispensable en el conjunto 'ché'. Y en el Valencia le llegó la internacionalidad absoluta, con la llamada por Vicente del Bosque para jugar el Mundial de Sudáfrica. Fue llegar y besar el santo: en su primera convocatoria para disputar un gran torneo de selecciones, Juanín Mata levantó el más grande, el de campeón del Mundo.

Al año siguiente de Sudáfrica, en 2011, este asturiano nacido en Burgos cambió España por Inglaterra, el blanco del Valencia por el azul del Chesea. En su primer partido con los londinenses, Mata se convirtió ya en un ídolo para la afición, al marcar un gol ante el Norwich. Esa temporada en la Premier, los aficionados del Chelsea le eligieron como el jugador del año. Y no fue para menos, porque con los 'blues' Mata levantó en la temporada de su debut la Champions al ganar al gran favorito, el Bayern, en Múnich. La pasada, Mata conquistó la Liga Europa. La llegada de Mourinho al Chelsea supuso la pérdida de protagonismo del asturiano, que apenas disponía de minutos en el club londinense. Así, a mediados de la temporada que acaba de cerrarse, Mata cambió de aires y para enfundarse la camiseta roja de un Manchester United que firmó una mala temporada y que no supo adaptarse al fin de la 'era Ferguson'.

De nuevo con la selección, el asturiano fue llamado por Del Bosque para la Eurocopa de Polonia y Ucrania. Jugó unos minutos en la final ante Italia, marcando el último gol de España en la final ante Italia. Ahora, este asturiano que salió del Juventud Estadio y de la cantera del Oviedo está entre los elegidos para conquistar Brasil.

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