David Villa

Villa, durante un partido./
Villa, durante un partido.

DANI BUSTO

Cuando apenas era un crío, una fractura en el fémur de su pierna derecha estuvo a punto de enterrar para siempre cualquier posibilidad de que aquel guaje de Tuilla llegase al fútbol profesional. Pero todo lo contrario. Mientras duró su lesión, aprendió a golpear la pelota con la pierna izquierda hasta el punto de hacerse ambidiestro. David Villa (Tuilla, 1981), se convirtió en el puntal de ataque y referencia goleadora de todos los equipos por los que ha pasado: Langreo, Sporting, Zaragoza, Valencia, Barcelona y selección española. 'El Guaje', como en Mareo, donde se licenció futbolísticamente se le bautizó, es el 'killer' de España. Sus 56 goles con 'La Roja' le convierten en el máximo goleador de la historia del equipo nacional.

Hijo de minero, profesión que curtió su infancia hasta el punto de convertirle en un luchador nato, algo cabezón, como le definen sus allegados, Villa ha sido uno de los pilares fundamentales en los éxitos de la selección. Campeón de la Eurocopa de 2008, pese a que una lesión le impidió jugar la final, y máximo goleador de aquella cita, dos años después levantó en Sudáfrica el trofeo de campeón del mundo. En la cita mundialista en la que España tocó el cielo, 'El Guaje' fue, además, máximo goleador del mundial (cinco dianas) empatado con el alemán Thomas Müller, el holandés Wesley Sneijder y el uruguayo Diego Forlán.

Otra lesión le impidió proclamarse bicampeón de Europa en 2012, en Ucrania. Una fractura de tibia y peroné con el Barça en el Mundial de clubes de diciembre de 2011 le dejó en el dique seco. Si en el Sporting nació, en el Zaragoza creció y en el Valencia se confirmó, fue en el club azulgrana donde Villa se doctoró. En el club azulgrana lo ganó todo (2 Liga, 1 Copa del Rey, 1 Mundial de Clubes, 1 Supercopa de Europa y 2 Supercopas de España). Junto a Messi, fue uno de los destacados en la inolvidable final de la Champions que el Barça ganó al Manchester United en Wembley (2011).

La salida de Guardiola del Barcelona relegó a 'El Guaje' a un segundo plano y el pasado verano decidió cambiar de aires. Villa volvía a vestirse de rojiblanco, aunque está vez no a las orillas del Piles, sino del Manzanares. El fichaje del asturiano por el Atlético de Madrid fue una de las sorpresas de la pasada temporada. A las órdenes de Simeone, Villa volvió a reucperar la sonrisa que la temporada pasada había perdido en Barcelona. Y participó en la temporada de ensueño que los madrileños han firmado conquistando el título y quedándose a solo dos minutos de levantar la Champions, que sería la segunda de 'El Guaje'.

Del Bosque vuelve a confiar en el 'killer' de España para tratar de revalidar el título en Brasil. Es, probablemente, la última gran cita en la que David Villa volverá a enfundarse la camiseta nacional. Por eso, este hijo de minero, un poco cabezón, quiere poner una muesca más en su muro de títulos.

 

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