La policía dispersa una manifestación en Maracaná

La policía, en los alrededores de Maracaná. /
La policía, en los alrededores de Maracaná.

Los efectivos de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para reducir a cerca de 300 personas que protestaban contra la celebración de la Copa del Mundo

COLPISA/AFPRÍO DE JANEIRO

La policía dispersó este domingo con gases lacrimógenos y munición de fogeo a unos 300 manifestantes antimundialistas que querían acercarse al estadio Maracaná minutos antes del inicio de la final Alemania-Argentina.

Los manifestantes corrían en pequeños grupos en todas direcciones para escapar de los gases lacrimógenos. Al menos un joven vestido de negro fue arrestado y golpeado por policías, constató un periodista de AFP.

La policía montada a caballo y sobre motos fue desplegada para enfrentarse a los manifestantes, rodeados por cientos de agentes de las fuerzas de seguridad en una plaza del barrio popular de Tijuca, a un kilómetro de Maracaná.

A la llegada de los efectivos de seguridad muchos manifestantes partieron y unos 100 permanecieron en la plaza, batiendo palmas y entonando canciones contra la policía. Centenares de ellos habían bloqueado poco antes la marcha de los manifestantes al estadio, lanzando gas lacrimógeno contra algunos que querían traspasar la barrera.

Los manifestantes llevaban pancartas que rezaban 'Liberen a los presos' y 'Protestar no es un crimen', en referencia a los 19 activistas arrestados el sábado y acusados de vandalismo en otras protestas en Río de Janeiro.

Otras decían 'Fuck FIFA', o 'Llámame Neymar y cuida mi salud'. Los manifestantes piden más inversiones en salud, educación y transporte, en vez de en estadios. "Estamos contra la Copa por la forma en que ha sido realizada. Se ha creado un instrumento para centralizar la riqueza, de desigualdad social y también de represión del Estado", dijo a AFP el manifestante Mauricio Mileo, del movimiento social Colectivo Marxista.

"Es tan grande el aparato policial que cualquier acción es casi imposible. Nos sumamos a las organizaciones sociales para pedir que liberen a los que fueron presos y respeten el habeas corpus", añadió.

Un total de 26.000 policías y soldados garantizarán este domingo la seguridad en Río de Janeiro, en el mayor dispositivo en la historia de Brasil. Además de arrestar el sábado a 19 activistas, la policía busca a otros nueve manifestantes a los que considera "prófugos".

Según la policía, los manifestantes pretendían realizar acciones violentas el sábado o este domingo. Sobre los detenidos pesa un mandato de prisión preventiva de cinco días y pueden enfrentarse a una pena de hasta tres años de cárcel por el cargo de pertenencia a grupo armado.

Una histórica ola de manifestaciones sacudió Brasil durante la Copa Confederaciones de 2013 contra el coste del Mundial a los contribuyentes brasileños, estimado en unos 11.000 millones de dólares, y el deficiente estado de los servicios públicos.

Desde que comenzó la competición, no obstante, el número y la intensidad de las manifestaciones fue muy reducido.

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