Evra muerde con fuerza en su Mundial de la revancha

Evra (iz) pugna con Musa por el control del esférico. /
Evra (iz) pugna con Musa por el control del esférico.

A sus 33 años, el francés ha sido titular en tres de los cuatro partidos

COLPISA / AFPRío de Janeiro

En 2010 fue suspendido como uno de los líderes de la indisciplina de la selección francesa en el Mundial de Sudáfrica, huelga de entrenamiento incluida, pero en esta Copa del Mundo en Brasil el veterano defensa Patrice Evra se está cobrando la revancha.

Ha sido titular en tres de los cuatro partidos disputados por los Bleus en el torneo y ha contribuido a que Francia haya destacado hasta ahora por su solidez defensiva, ya que sólo ha recibido goles en uno de ellos, en el triunfo 5-2 sobre los suizos en la primera fase.

A sus 33 años, muchos han hablado de una segunda juventud por sus ganas en cada partido, su forma de correr detrás de cada balón y su ilusión por hacer las cosas bien, en un torneo que afronta como una gran revancha y que, por cuestión generacional, podría ser su último Mundial.

El que fuera enemigo número uno del uruguayo Luis Suárez, al que acusó de insultos racistas en un escándalo que sacudió a finales de 2011 la Premier League, ha visto cómo el astro charrúa abandonaba el torneo por la puerta de atrás por morder al italiano Giorgio Chiellini, pero desde su posición de centinela de la zaga francesa ha logrado llegar con solidez a los cuartos.

Muy lejos parecen haber quedado aquellos días en que muchos pensaron en que su carrera estaba acercándose al final. Incuso en el anterior Mundial vivió momentos muy bajos y recibió un aluvión de críticas, que ahora ha ido respondiendo en el campo cuatro años después, a la espera del gran duelo ante los alemanes el viernes en Maracaná.

Evra , capitán de la Francia de Sudáfrica 2010, asumió un papel protagonista en la reacción de los jugadores después de que Nicolas Anelka fuera expulsado de la concentración de Knysna al revelarse en la prensa que había insultado duramente al seleccionador Raymond Domenech durante el empate de un partido de la primera fase ante México.

"El problema de la selección francesa no es Anelka, sino el traidor que está entre nosotros. Hay que eliminar al traidor del grupo", dijo entonces en pleno escándalo, aludiendo al autor de la filtración al diario L'Equipe, que publicó la información en portada, desatando la gran tormenta.

La imagen de los jugadores montados en el autobús negándose a entrenar y Domenech leyendo una explicación sobre esa huelga dio la vuelta al mundo. La Federación Francesa de Fútbol (FFF) suspendió a varios jugadores después del anterior Mundial y a Evra le cayeron cinco partidos por su actitud.

Brasil 2014 supone por lo tanto su regreso al mayor torneo del fútbol internacional y le permite lavar su imagen. Al principio de la actual temporada, Evra cargó contra los comentaristas deportivos que le criticaban en Francia.

"Hay algunos comentaristas con los que pronto ajustaré cuentas porque nunca me han silbado cuando he saltado a un campo tras el Mundial. Ellos quieren mentir a los franceses y decir que Evra no es querido, pero no es verdad", afirmó en unas declaraciones en televisión.

Citó nombres sobre quiénes le criticaban y entre ellos se encontraban dos exinternacional franceses, Luis Fernández y Bixente Lizarazu. Ahora el capitán de Francia es el arquero Hugo Lloris, pero Evra está ante una gran oportunidad para poder luchar por el Mundial y dejar atrás, de una vez por todas, todas las polémicas que le salpicaron en el pasado.

 

Fotos

Vídeos