Courtois emerge en el Mundial de los porteros

Salvo el fracaso de los mediáticos Casillas y Buffon, los guardametas brillan en el torneo de la igualdad y el récord de prórrogas

Courtois detiene un lanzamiento de un jugador estadounidense. /
Courtois detiene un lanzamiento de un jugador estadounidense.
IGNACIO TYLKOMadrid

El de Brasil es el Mundial de la emoción, de la igualdad, del récord de prórrogas en octavos de final y de los porteros. Salvo las decepciones sonadas de Iker Casillas y Buffon, dos veteranos, mediáticos y eliminados en la primera fase con nula aportación para sus selecciones, la mayoría de los guardametas encandilan en este Mundial y se erigen en figuras de sus equipos.

Unos, como el mexicano 'Memo' Ochoa, por esos reflejos extraordinarios bajo los palos que le permitieron frenar nada más y nada menos que a Neymar. Otros, como el alemán Manuel Neuer, porque ante los rápidos argelinos impartió una lección magistral de cómo debe adelantarse un portero, anticiparse a las intenciones del rival y arriesgarse a salir lejos del área para cortar las jugadas en plan defensa libre o tercer central.

El costarricense Keylor Navas se ha dado a conocer al mundo en la cita de Brasil, ya que sus descollantes actuaciones en el Levante no conseguían repercusión planetaria. Es completo. En la puerta es un gato y ha mejorado también en las salidas, su punto débil. Ordena la zaga, manda a todo el equipo y tiene un aceptable juego con los pies. Está en la agenda de varios grandes como el Atlético.

La 'Araña' Tim Howard, veterano de 35 años que milita en el Everton y ha mejorado con la edad, como los buenos caldos, estuvo insuperable en la meta de Estados Unidos hasta que en la prórroga le desenredaron De Bruyne y Lukaku. Paró lo impensable y de todas las formas posibles.

Hay más. El brasileño Julio César estaba muy cuestionado antes de arrancar el Mundial. Milita en el Toronto de la débil liga estadounidense, tiene ya 34 años y se le considera uno de los pretorianos, o enchufados, de Scolari. Pero fue el salvador de la 'Canarinha' y héroe local tras los dos penaltis detenidos en la tanda ante los chilenos, ya que el tercero golpeó en el palo.

Algo parecido ocurre con el argentino Sergio Romero, que prácticamente no ha jugado toda la temporada en el Mónaco y sigue siendo titular para Alejandro Sabella, lo que no deja de ser sorprendente. Al técnico de la albiceleste se le reclamaba a Willy Caballero, de excelente rendimiento en el Málaga, pero Romero ha sujetado a Argentina con varias intervenciones decisivas, siempre con marcadores muy ajustados.

Seguridad

Thibout Courtois representa la seguridad personificada. Impone la ley del más alto por arriba, juega bien con la zurda, tiene reflejos, intenta blocar y no despejar los balones, y ejerce con la tranquilidad de un veterano pese a ser un joven veinteañero. Ante Estados Unidos salvó la ocasión que forzaba los penaltis. Una falta ensayada por Klinsmann y una salida providencial para taparle el hueco a Dempsey.

La cabeza del belga emerge en todas las zonas mixtas, donde atiende con amabilidad a los medios de casi todo el mundo porque habla cinco idiomas. Está harto de que se le pregunte por el Atlético, y más después de que a Wilmots, su lenguaraz seleccionador, le cazara una televisión afirmando que Thibaut volverá el curso próximo al Chelsea de Mourinho, que acaba de renovar al australiano Schwarzer y, si no se desprende del checo Peter Cech, se encontrará con tres porteros.

Agonía y éxtasis: «Ante Estados Unidos jugamos muy bien pero fallamos mucho y al final pudimos perder. Ya se sabe que en el fútbol cuando se perdona se suele acabar pagando. Menos mal que en la prórroga nos impusimos. Prefiero no jugar muy bien y ganar que estar perfectos y volvernos a casa».

Esa parada decisiva: «Siempre se tiene algo de suerte. Somos un equipo bien organizado en defensa y que concede pocas ocasiones al rival, pero cuando los contrarios se presentan dentro del área o disparan, me toca a mí pararlas. Es mi trabajo».

Euforia: «Sé que la gente confía mucho en nosotros y que existe cierta euforia en mi país después de seguir invictos y de presentarnos en cuartos de final por primera vez desde México'86, pero hay que seguir ir yendo paso a paso».

La pésima actuación de España: «Esto es un Mundial y todos los rivales son fuertes porque han tenido que luchar mucho por clasificarse, pero España es aún la vigente campeona, dispone de excelentes jugadores y a toda la gente le ha extrañado que no avance hacia la siguiente ronda».

Pena por sus amigos: «Claro que lo siento. Tengo muy buenos amigos allí, como mis compañeros de equipo Koke, Juanfran, Villa o Diego Costa (ya fichado por el Chelsea), y me ha dio mucha pena lo que les ha pasado porque sé que tenían grandes expectativas puestas en el Mundial».

Su futuro: «Aún no hay nada decidido pero no quiero hablar de este tema. Hasta después del Mundial no voy a decir nada de eso. Ya sé que la gente del Atlético quiere saber cuanto antes mi futuro, pero ahora estoy centrado sólo en Bélgica».

A remolque: "El primer partido contra Argelia fue muy bueno. En el segundo sufrimos más. Rusia jugó más atrás y nosotros estuvimos también un poquito más conservadores. Pero demostramos estar bien físicamente, ganamos y eso es lo que cuenta en un Mundial. Nos dio moral para el cruce, donde jugamos con personalidad ante un rival muy complicado».

Talento y poca experiencia: «Somos jóvenes pero muchos de nosotros hemos jugado partidos importantes en nuestras carreras y estamos en equipos importantes. Hemos ganado la Premier, la Liga... Somos jóvenes pero tenemos experiencia para pelear en grandes partidos».

Futuro de Lukaku: «No es un asunto mío. Esa es una pregunta para él y para los clubes que le quieran».

Herederos de grandes generaciones belgas: «Obviamente, para decir que una generación es buena tiene que ganar algo. Nosotros tenemos un buen equipo y vamos por el buen camino. Ojalá podamos alcanzar éxitos, pero hay muchas grandes potencias en el Mundial».

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