Mercedes GLC F-Cell, la pila de combustible más cerca

Mercedes GLC F-Cell, la pila de combustible más cerca

Como parte de la estrategia de sistemas de propulsión de Daimler, este SUV se fabricará en serie

En paralelo con el planteamiento actual de Daimler sobre la tecnología de baterías y el lanzamiento de modelos eléctricos bajo la marca EQ, como la cuarta generación del Smart, el fabricante continúa con sus actividades en el campo de la tecnología de la pila de combustible, parte integral de la estrategia de propulsión. El todoterreno GLC, aún en fase preserie, entrará en la línea de producción en la fábrica de Bremen en un futuro cercano.

Daimler conoce bien este tipo de vehículos eléctricos propulsados por hidrógeno, con los que se han realizado millones de kilómetros de pruebas en todo el mundo. Las primeras versiones de prueba de los nuevos GLC F-Cell incorporan además, como fuente de energía adicional, una batería de iones de litio enchufable.

Las dos fuentes de energía alimentan al motor eléctrico con cero emisiones. Se anuncia una gran autonomía, un repostaje rápido, 200 caballos de potencia y la última generación de sistemas de asistencia con características específicas para este sistema de propulsión. Mercedes, con una experiencia de tres decádas en el campo de la pila de combustible, lleva evolucionando este modelo GLC desde 2015, con la seguridad como uno de los aspectos prioritarios.

Los ingenieros prestaron especial atención a la integración de componentes relevantes, como los tanques de gas de hidrógeno, las juntas y válvulas de gas, así como los elementos de alta tensión. Los depósitos de gas van instalados en el área protegida contra impactos entre los ejes del vehículo y, además, están resguardados por un bastidor auxiliar.

Numerosas medidas de seguridad

En caso de impacto, se han implementado numerosas medidas adicionales como un sistema de válvulas de múltiples etapas, así como circuitos de protección para el sistema de alta tensión. Las pruebas de choque con los prototipos del GLC F-Cell y anteriores vehículos de hidrógeno, demuestran que se ha logrado un nivel de seguridad comparable al de los vehículos convencionales.

La pieza clave del sistema de pila de combustible, compuesta por alrededor de 400 celdas, es fabricada por Mercedes-Benz Fuel Cell (MBFC), que opera la primera planta del mundo dedicada exclusivamente a la producción y montaje de celdas de combustible, situada en la Columbia Británica (Canadá). El sistema de depósito de hidrógeno se produce en la planta de Mercedes en Mannheim, mientras que la batería de iones de litio proviene de la firma subsidiaria Accumotive, propiedad de Daimler, en Kamenz/Sajonia, Alemania.

De momento en Alemania, Daimler ya ha elaborado un plan de acción con 100 estaciones de hidrógeno previstas a finales de 2019, que crecerá hasta 2023 con una red de casi 400. Además, hay proyectos de infraestructura similares para otros países europeos, EE. UU. y Japón. El hidrógeno juega un papel importante en el debate sobre las formas de alcanzar los objetivos climáticos. Gracias a este gas generado a partir de energías renovables se pueden reducir significativamente las emisiones de CO2.

 

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