El RACE fomenta la enseñanza posterior a la autoescuela

El RACE fomenta la enseñanza posterior a la autoescuela

Se trata de un nuevo procedimiento pedagógico de formación vial, donde los jóvenes podrán mejorar la seguridad al volante y conocer a fondo su propio vehículo

REDACCIÓN

El Real Automóvil Club de España (RACE), como líder en seguridad vial, y Red Bull, como una de las empresas de referencia para los jóvenes gracias a sus actividades de marketing, se han unido para lanzar la Drivers' Academy RACE - Red Bull, una academia de conductores de formación vial.

El proyecto cuenta con un equipo especializado de 80 personas que pondrá en marcha un sistema pedagógico que incluye un novedoso concepto de formación, donde la participación del alumno es vital. A través de diferentes experiencias, y bajo el concepto de que los riesgos más comunes de accidente vienen causados por el alcohol, las drogas y la distracción, la enseñanza se amplía a otras circunstancias como saber la forma adecuada de actuar ante un vuelco.

La nueva academia, ubicada en las instalaciones del Circuito del Jarama, mostrará a los participantes cómo reaccionar ante situaciones complicadas para evitar un accidente de una forma interactiva y didáctica. La primera fase se compone de una parte teórica, en la que los profesores ponen de manifiesto los riesgos que pueden ocurrir cuando uno se pone a los mandos de un coche, y de una parte práctica con el comportamiento del vehículo.

En esa práctica dinámica, se desarrollarán diferentes ejercicios para que los jóvenes conozcan las reacciones del coche justo antes de que pueda ocurrir un accidente. Como novedad, los alumnos podrán hacerlo con su propio vehículo, con el objetivo de mejorar el conocimiento de su vehículo.

La formación en la autoescuela

Junto con el lanzamiento de la nueva academia de conductores, el RACE ha dado a conocer un informe del Observatorio Español de Conductores - DUCIT sobre la formación vial, con la conclusión de que el actual proceso de aprendizaje en la autoescuela es claramente mejorable. El estudio recoge que uno de cada tres alumnos que actualmente cursan estudios para obtener el permiso de conducir, reconoce que aunque apruebe el examen, no está preparado para el tráfico con seguridad.

El Observatorio Español de Conductores - DUCIT, ha analizado la opinión de más de 1.300 jóvenes, con y sin carné de conducir, sobre el proceso de obtención del permiso de conducir, su formación vial o cómo perciben su seguridad en la circulación.

Los jóvenes consideran que hay margen para mejorar el proceso de obtención del permiso de conducir. La valoración sobre la formación que reciben en la autoescuela no es del todo positiva y no están suficientemente satisfechos con los medios y la formación que ofrecen las autoescuelas. De hecho, más del 30 % de los jóvenes opinan negativamente con el equipamiento, los medios y los coches que emplean en la parte práctica de los cursos.

A la pregunta de si van a estar preparados para circular nada más obtener el permiso, el 31,3 % piensa que no sabrá conducir, pese a aprobar el examen, y uno de cada dos reconoce que los cursos que reciben en las autoescuelas te preparan solo para el examen, no para conducir. Este hecho puede suponer un incremento del riesgo de sufrir un accidente de tráfico como consecuencia de la inexperiencia al volante, con una clara falta de percepción ante posibles situaciones peligrosas.

Ante determinadas situaciones, los jóvenes que ya circulan con su permiso, consideran que la mayor sensación de inseguridad al volante la genera el hielo en la carretera. De hecho el 81 % de los conductores no se siente seguro en esas circunstancias; además, la existencia de niebla en la vía genera inseguridad para dos de cada tres conductores y la tercera en percepción de peligro sería circular por carreteras de montaña.

Por el contrario, la mayor parte de los jóvenes se sienten seguros al conducir por la noche, así como conducir con tráfico intenso por autovía. En este sentido, se produce un contrasentido porque los jóvenes conductores de entre 18 y 29 años consideran que existe un menor peligro de sufrir un accidente es durante la noche, pero en realidad es el momento donde se produce el mayor número de fallecidos en siniestros de tráfico, y supera en 22 puntos la media con respecto al resto de edades de automovilistas.

Ante una formación vial mejorable, la declarada falsa sensación de seguridad una vez obtenido el permiso, o la inexperiencia en un momento clave de afianzamiento de los buenos hábitos al volante, se requiere un replanteamiento de los procesos pedagógicos y de las habilidades que se necesitan para una conducción segura. Tres de cada cuatro jóvenes confiesan que les gustaría mejorar su aprendizaje y el 56 % estarían interesados en hacer un curso de perfeccionamiento.

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