Porsche 911 Carrera, sigue siendo el rey

Porsche 911 Carrera, sigue siendo el rey

Porsche renueva su gama 911 Carrera, con motorizaciones aún más potentes y una panoplia de dispositivos electrónicos de control dinámico propios de la Fórmula 1

MANU CORTÉS

Han pasado más de 50 años y el concepto original permanece casi idéntico. Carrocería de dos puertas, tipo cupé, con dos holgadas y deportivas plazas delanteras, dos mínimas plazas traseras y prestaciones de coche de carreras, para circular por la calle.

Además, una fiabilidad a toda prueba: los Porsche 911 son los coches que acreditan el menor índice de averías entre los superdeportivos (casi un millón de vehículos fabricados en medio siglo y el 80 % de ellos sigue circulando, según afirma la marca alemana), son también los que mejor envejecen y, por tanto, tienen precios residuales más altos, es decir, se deprecian menos con el tiempo que el resto de sus distinguidos competidores.

Por otro lado, y sobre todo gracias a la aplicación masiva de sistemas electrónicos de ayuda a la conducción, el 911 se ha convertido en un deportivo fácil de manejar en el tráfico cotidiano y con un comportamiento espectacular en conducción al límite, accesible a casi cualquier conductor, a poco que uno se empeñe en ello.

Dos turbos

Pero la necesidad en esa carrera interminable en la mejora de prestaciones, sin que se incrementen las emisiones y el consumo de combustible, hace necesario la utilización de dos turbocompresores que modifican y mucho las prestaciones de los nuevos 911. En la práctica, el cronómetro refleja un menor tiempo en los datos habituales de aceleración, y la velocidad máxima es superior.

Sea como fuere, conducir el nuevo 911 es una experiencia inolvidable. Con el espectacular cambio automático PDK de doble embrague y siete marchas - que engrana marchas a la velocidad del rayo- y los 420 caballos de potencia de la versión Carrera S, la sensación a los mandos de los nuevos 911 Carrera no puede ser más impactante. Un coche que sorprende por su facilidad y respuesta instantánea a la mínima presión sobre el acelerador.

En cualquier tipo de curvas y sobre cualquier firme, el 911 sigue fielmente lo que ordena el conductor sin brusquedades ni reacciones extrañas y cuando las ayudas electrónicas hacen acto de presencia, se aprecia y agradece cómo entran en funcionamiento para ayudar a controlar la situación si nos pasamos con el pedal de la derecha.

Los conductores más exigentes (en circuitos; en carreteras abiertas al tráfico, es una desmesura), pueden modificar el comportamiento del coche, haciéndolo todavía más radical; con un mando situado en el volante se pueden cambiar los reglajes y hacer que los controles de estabilidad tengan un funcionamiento menos intrusivo en la conducción, dejando el control dinámico a la pericia del conductor (abstenerse conductores normales; solo para los muy iniciados en técnicas de conducción deportiva).

También sorprende el aplomo a la carretera y la potente frenada del 911, en gran parte responsabilidad de unos enormes discos y pinzas de frenos (inagotables) y por unas gigantescas ruedas, con neumáticos traseros en medida 305 montados sobre llantas de 20 pulgadas de diámetro.

A cualquier régimen

En conducción tranquila el motor gasolina de seis cilindros y dos turbos funciona sin la menor pega por debajo de 2.000 revoluciones para una utilización en el día a día y en esas circunstancias de bajos regímenes y según las cifras oficiales de consumo, el nuevo 911 gasta del orden de 7,5 litros en carretera y se sitúa en torno a los 10 litros en ciudad.

Las dos versiones disponibles, Carrera y Carrera S, comparten el motor biturbo tipo bóxer que, en el primer caso desarrolla 370 caballos y 420, en el segundo.

Para hacerse una idea de cómo ha evolucionado una misma mecánica, el 911 Turbo del año 1974, también con tres litros de cilindrada, en configuración seis cilindros opuestos tres a tres, desarrollaba 260 caballos, aceleraba de cero a cien en 5,5 segundos y alcanzaba los 250 kilómetros por hora. El nuevo y más potente Carrera S, rinde ahora 470 caballos, acelera de cero a cien en 3,9 segundos y la velocidad máxima ronda unos increíbles y mareantes 310 kilómetros por hora.

Carrera / Carrera S

ficha técnica porsche 911 carrera

Combustible: Gasolina

Cilindros: 6 cilindros

Cilindrada: 3.0 litros

Cambio: Automático PDK doble embrague o manual, ambos de 7 vel.

Potencia: 370 caballos / 420 caballos

Velocidad: 293 km/h. / 308 km/h.

0 a 100: 4,2 seg. / 3,9 seg.

Consumo (desde): 7,4 litros / 7,7 litros

Precio: 107.653 euros / 123.212 euros

Con los múltiples sistemas de ayudas a la conducción, estos motores responden desde bajas vueltas mucho mejor gracias al empleo masivo de electrónica. En el Carrera S, el valor del par motor es de 500 newton metro, y esa cifra se mantiene constante entre 1.700 y 5.000 revoluciones por minuto, circunstancia impensable en un 911 de hace dos décadas.

En combinación con el paquete opcional Sport Chrono, el 911 Carrera dispone de un mando en el volante que permite seleccionar cuatro modos de conducción: Normal, Sport, Sport Plus e Individual. El interruptor Mode integra también un pulsador adicional, denominado Sport Response, para que en 20 segundos se obtenga la mejor aceleración posible sin que el conductor tenga otra cosa que hacer que pisar el pedal del acelerador a fondo.

El chasis de los nuevos 911 Carrera se ha rebajado 10 mm con relación al del modelo anterior. También se modifican los amortiguadores para buscar un mejor equilibrio entre confort de suspensión y estabilidad. Las nuevas llantas de serie con cinco radios dobles calzan neumáticos que se montan sobre enormes llantas traseras de 11,5 pulgadas de ancho (por detrás, parece un Formula 1). Es opcional en el Carrera S el sistema de dirección a las cuatro ruedas, que facilita las maniobras de aparcamiento y mejora la estabilidad en conducción rápida en autopista.

Los 911 Carrera equipan de serie el sistema Porsche Communication Management System mejorado, que incluye un módulo de navegación online y control por voz. Se maneja de forma táctil en la pantalla de siete pulgadas y es posible conectar los teléfonos móviles mediante WLAN. Otra de las novedades es la posibilidad de conectar el iPhone para poder utilizar el Apple Car Play.

Además, incorpora nuevos sistemas de asistencia, como el Tempostat opcional que frena de forma moderada, por ejemplo, cuando se supera la velocidad ajustada previamente durante el descenso por una pendiente.

El sistema de regulación de la distancia ACC ofrece ahora la función de navegación por inercia en combinación con el cambio automático; cuando el sistema detecta que el pedal del acelerador se levanta de forma progresiva, el motor baja de revoluciones prácticamente hasta el ralentí, sin propulsión, lo que reduce notablemente el consumo en viajes por autopista a velocidades moderadas.

El asistente de cambio de carril (opcional) alerta al conductor mediante señales luminosas en la base del retrovisor de la presencia de vehículos por el ángulo muerto. Además, Porsche mejora la seguridad activa con el sistema de frenado anticolisiones múltiples.

En cuanto al diseño, la parte delantera es más afilada, con entradas de aire de mayor tamaño y rejillas de refrigeración activas; es el primer Porsche, tras el 918 Spyder, que dispone de estos componentes de aerodinámica adaptativa. El portón posterior cuenta con rejillas verticales y ls pilotos son tridimensionales. El escape es diferente según la versión y se ofrece un tercero más deportivo con los tubos mucho más centrados.

Los nuevos Porsche Carrera y Carrera S se venden en los dos casos con carrocería cupé y cabrio descapotable; los precios van desde los 107.653 euros del Carrera, hasta 147.857 euros del Carrera S Cabrio.

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