Peugeot 308 R Hybrid, deportividad eficiente

Peugeot 308 R Hybrid, deportividad eficiente

Híbrido enchufable y cuatro ruedas motrices, con las prestaciones de un deportivo y las emisiones de un utilitario

El Peugeot 308 R HYbrid es la apuesta del fabricante del león de lo que podría ser el deportivo más radical. Un modelo eficiente, con tecnología híbrida enchufable, y una potencia de 500 caballos. Con motor de gasolina turbo y tracción a las cuatro ruedas, el coche desarrolla unas prestaciones de primer nivel pero con un nivel de emisiones de solo 70 gramos por kilómetro.

Basado en la carrocería berlina del 308, utiliza la misa plataforma aunque todos los elementos del chasis han sido adaptados para transmitir a las ruedas toda la potencia disponible tanto para la mejora de la estabilidad como en una mayor eficacia de frenada. Además, la carrocería es más baja, calza unos grandes neumáticos 235/35 R 19 y las vías son 80 milímetros más largas por lo que se diferencia claramente de sus hermanos de gama. El capó incorpora unas llamativas tomas de aire y un paragolpes con aristas vivas y planos lisos.

Pintado de azul con pigmentos fluorescentes y partículas de cristal, la parte delantera destaca por la rejilla ajedrezada, la parrilla proporciona refrigeración al innovador sistema de propulsión híbrido y la toma central exhibe la firma del coche, un distintivo con la denominación 308 R HYbrid grabada. Las salidas de aire laterales incorporan intermitentes secuenciales de led.

En la parte trasera, se reconoce por un pequeño alerón en la parte superior del portón que mejora el apoyo aerodinámico. Unos toques de blanco cerámico en los embellecedores de las tomas de aire y las taloneras ponen de relieve el dinamismo del coche.

En el interior, el habitáculo está dispuesto para cuatro asientos tapizados en cuero, tipo baquet. Los acabados de la parte superior y del techo son de color antracita y no faltan los pespuntes en rojo, especialmente en el marco de los instrumentos principales, el volante y la consola central. El habitual Peugeot i-Cockpit, lleva dos mandos suplementarios. El primero pone en marcha el potente sistema de propulsión del vehículo, mientras que el segundo activa la transición del modo Hybrid al eléctrico.

El conductor puede con el pulgar derecho pasar al modo Hybrid Sport pulsando sobre un botón en el volante. También dispone de levas para el cambio de marchas y manejar manualmente la caja de cambios de seis velocidades. Un indicador de cambio de velocidad permite exprimir al máximo la mecánica indicando el momento ideal para pasar a la marcha superior; cuando está a punto de activarse el interruptor, muestra sus datos en rojo y suena una alarma.

Un motor de gasolina y dos eléctricos

Con la tecnología híbrida combinada se alcanza una potencia de 500 CV. Por un lado, con un motor de gasolina de cuatro cilindros de 270 caballos, y dos motores eléctricos cada uno de 115 CV, uno situado en las ruedas delanteras y otro sobre las traseras. Al arrancar, el 308 R HYbrid activa automáticamente el modo eléctrico, que recurre solo al propulsor trasero hasta que se consiguen los 100 Km/h. Si la batería tiene un nivel de carga insuficiente, el 308 R Hybrid funciona en modo HYbrid.

La unidad eléctrica delantera interviene en tres fases. En una primera en aceleraciones a bajo régimen, compensa el tiempo de respuesta del turbo. Después, cuando se cambia de marcha, sustituye al motor térmico para asegurar un par constante y, por último, puede recargar la batería. La potencia extra se traslada hacia la batería que requiere menos de 15 kilómetros para volver a su plena capacidad.

Así, al accionar el Hybrid Sport y pisar a fondo el acelerador, los motores eléctricos actúan como un boost y se asocian al motor gasolina para desarrollar hasta 400 CV y 530 Nm. Además, el 308 R Hybrid dispone de un sistema de Launch Control, pensado para lograr las mejores arrancadas desde parado. Los 500 CV y 730 Nm del sistema de propulsión se gestionan automáticamente.

Para ello, cuando el vehículo está parado, el conductor pone el modo HYbrid Sport, desconecta el ESP, pisa el freno, engrana la segunda velocidad y acelera a fondo, con el motor de gasolina regulándose automáticamente a 4.000 rpm. Basta soltar el pedal del freno, poner el cronómetro en marcha para salir catapultado hacia delante sin pérdidas de motricidad. El motor eléctrico delantero funciona como un generador en el momento que se supera el límite de adherencia, consume el par térmico excesivo y mantiene las ruedas delanteras en su punto óptimo de motricidad.

Con cuatro ruedas motrices, la velocidad del Peugeot 308 R HYbrid está limitada a 250 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 4,0 segundos y cubre los 1.000 metros en salida parada en 22 segundos; las emisiones de CO2 son de solo 70 g/Km. Con un reparto del peso del 60 % en la parte delantera y un 40 % en la trasera, la relación peso/potencia es de 3,1 kg/CV.

El sistema de frenos es similar al del 308 GTi, con discos ventilados de 380 mm de diámetro y pinzas de cuatro pistones delante, y discos de 290 mm detrás. Peugeot Sport ha desarrollado un sistema de frenada regenerativa que además de preservar los discos y las pinzas, recarga las baterías y se suma a la transferencia de energía en los modos HYbrid o HYbrid Sport y a la conexión a un puesto de recarga rápida, solución que permite que la batería recupere su carga máxima en apenas 30 minutos.

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