Ford investiga el mareo

Ford investiga el mareo

Un nuevo estudio muestra que los pasajeros que observan pantallas se marean en una media de diez minutos

Ford no solo trabaja en el desarrollo de nuevos automóviles más seguros y eficientes. También analiza el comportamiento del pasajero en el interior, y más concretamente sobre una de las sensaciones más desagradables: el mareo. Un nuevo estudio llevado a cabo por Ford con la ayuda de expertos en la materia comprobó que los pasajeros que miraban pantallas durante un recorrido corto se sintieron mal después de una media de diez minutos. En todos los casos eran adultos.

Los mareos en el coche son un problema complejo; es una reacción natural a un estímulo no natural que no se puede curar como tal pero podemos intentar aliviar los síntomas, afirma el profesor Jelte Bos, de TNO, una empresa de Sistemas de Percepción y Cognitivos de Soesterberg, en Holanda.

En las pruebas iniciales, se comprobó que, cuando las pantallas estaban montadas en alto y se podía ver la carretera a ambos lados, los voluntarios eran menos proclives a marearse. Otros experimentos explorarán métodos alternativos en que se puedan mostrar datos en el habitáculo para que se pueda avisar a los pasajeros de baches o trayectos con curvas próximos.

Para muchos conductores que creen que su hijo tiene un problema con los mareos en coches, podría tratarse simplemente de la manera en que conducen, asegura el profesor Bos, que también realiza estudios sobre la percepción de movimiento en la Vrije Universiteit de Amsterdam y ha trabajado en un dispositivo que muestra cuándo el comportamiento al volante podría afectar a los pasajeros proclives a marearse. Adoptar un estilo de conducción más suave ayuda a evitar la sensación de náusea y reduce los costes de combustible, continúa Bos.

Hay diversos modos que sugiere el profesor para aliviar los mareos en el coche, como colocarse en una posición intermedia en los asientos traseros, o preferiblemente al frente, para poder ver la carretera que hay por delante, distraer a los pasajeros, beber refrescos de cola, utilizar una almohada o un reposacabezas para mantener la cabeza lo más inmóvil posible, conectar el climatizador y conducir de una manera suave.

Los mareos en el coche pueden convertir en pesadilla un esperado viaje familiar, cuenta Eike Schmidt, ingeniero de investigación en el Centro de Investigación e Innovación de Aachen, en Alemania. La comodidad es uno de los principales objetivos en nuestros diseños de coches del futuro, y queremos hacer todo lo posible para reducir los mareos.

Los bostezos y la sudoración son señales de aviso para una afección causada por desequilibrios entre señales que recibe el cerebro desde los ojos y los órganos responsables del equilibrio en el oído. Los bebés no se marean. A las mascotas sí les afecta e incluso los peces de colores sufren mareos, un fenómeno del que se dieron cuenta los marineros por primera vez.

 

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