Audi R18 frente a Eurofighter Typhoon

Audi R18 frente a Eurofighter Typhoon

Dos máquinas completamente diferentes que solo comparten la más avanzada tecnología aplicada a sus respectivos campos

El Eurofighter Typhoon es uno de los aviones de combate más modernos del mundo. El Audi R18 e-tron quattro es uno de los vehículos de competición más punteros en el Campeonato del Mundo de Resistencia. Aunque solo comparten la más avanzada tecnología aplicada al mundo en el que se desenvuelven, ambos requieren manos muy experimentadas para exprimir al máximo su potencial.

En este especial encuentro se reunieron André Lotterer, 33 años, piloto oficial de Audi en el Campeonato del Mundo de Resistencia y ganador en las 24 Horas de Le Mans, y Geri Krähenbühl, 53 años, segundo piloto de pruebas del Eurofighter Typhoon. A Lotterer le resulta impresionante la gran cantidad de mandos, controles y pantallas de avión comparado con la simplicidad del R18 donde casi toda la información se concentra en el volante.

«Es como ir dentro de un tanque»

Cuando su compañero le invita a sentarse, Krähenbühl se sorprende lo pequeño que es el habitáculo y la poca visibilidad del Audi. «Es como ir dentro de un tanque», afirma el piloto del Eurofighter, que se preocupa por la dificultad de conducir con lluvia, con el limpiaparabrisas funcionando y los reflejos que se producen.

Otro elemento radicalmente diferente son los trajes. Los pantalones del aviador van conectados al sistema de presurización de la cabina, que insufla aire a presión para que la sangre llegue bien a la cabeza en los momentos en los que soportan hasta nueve veces la fuerza de la gravedad. Nada que ver con los requerimientos para el mono de un piloto de coches, que se centran en movilidad y resistencia al fuego.

El piloto del Eurofighter procesa una elevada cantidad de datos, a velocidades extremas y con las mencionadas fuerzas g. El avión cuenta con cinco sistemas centrales que ofrecen una visión global de todo aquello que es relevante. Esa fuerza de la gravedad obliga a concentrar varias funciones en el joystick al resultar muy difícil mover el brazo para acceder a un interruptor; por ello, los dedos se manejan como en un piano para ejecutar muchas de las operaciones.

La aerodinámica del Audi es tan sofisticada que su velocidad de paso por curva es muy rápida y, en determinados circuitos, se pueden alcanzar los 5 g. El piloto realiza un entrenamiento específico, por ejemplo, con ejercicios específicos para los músculos del cuello, que son los que más sufren para sujetar la cabeza con el casco.

Hay otras similitudes curiosas. Una es la telemetría. Tanto el Eurofighter como el R18 van permanentemente conectados por lo que los ingenieros ven en tiempo real el funcionamiento de infinidad de parámetros que les ponen sobre aviso de lo que puede ocurrir después. Todos esos avances informáticos permiten que el moderno Typhoon se pueda volar con un solo piloto, no como en aviones anteriores que requerían dos.

En el caso del Audi R18 e-tron quattro, las exigencias del reglamento en materia de eficiencia, consumo y recuperación de energía obligan a que los ingenieros monitoricen continuamente el funcionamiento del vehículo y den las instrucciones precisas para extraer su máximo potencial lo que hace imprescindible el trabajo de equipo y una coordinación óptima.

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