Zipi y Zape, los peludos vecinos del Valle de la Reina

Dos crías de oso pardo conviven desde hace dos meses en los montes de Portilla y Llánaves donde son avistados casi a diario desde el pasado 18 de mayo por sus vecinos, incluso a menos de 100 metros de los pueblos | «Están muy a gusto», señalan desde el alberguer de Portilla

Imagen de 'Zipi' y 'Zape', los vecinos ilustres de Portilla de la Reina. / Foto: Pablo Caldevilla | Vídeo: Albergue de Portilla
A. CUBILLAS
A. CUBILLASPortilla de la Reina

El Valle de la Reina se está convirtiendo, por derecho propio, en la morada perfecta para los oseznos de oso pardo. Al menos, el entorno de las localidades de Portilla y Llánaves de la Reina que, por segundo año consecutivo, disfruta de la visita de sus vecinos de cuatro patas.

Si el verano pasado era 'Portillín', en esta ocasión los moradores de excepción son 'Zipi y Zape'. Así les han bautizado Alejandro y Carol, los propietarios del albergue de Portilla de la Reina, que fueron los primeros en avistar a las dos crías.

«Me gustan los comics y tras verles me vinieron a la cabeza estos dos personajes. Además uno es más rubio que el otro, como Zipi y Zape», señala Alejandro.

La primera vez que se les vio fue el pasado 18 de mayo y, desde esa fecha, han sido constantes las visitas de estos dos animales merodeando a menos de 100 metros de los pueblos, incluso hasta cinco días seguidos.

Pero ni el ruido del ir y venir de coches y motos ni la presencia de los humanos altera la tranquilidad de estas dos crías que parecen haber encontrado en el valle de la Reina el lugar idóneo para disfrutar de este verano.

«Probablemente están a gusto en esta zona para evitar cualquier encontronazo con un adulto», asegura Alejandro, que si bien asegura que es normal la presencia de animales en esa zona advierte que «no es normal ver a una pareja de oseznos tantas veces, tan cerca del pueblo y tan a gusto. Es increíble. Está claro que los animales van perdiendo el miedo».

Miedo el que tampoco viven los vecinos de Portilla de la Reina que, casi sin darse cuenta, se han encariñado de estos dos animales, que a diario son vigiladas por la Fundación Patrimonio de la Junta de Castilla y León. «Es permanente el control».

Precisamente, Pablo Caldevilla, vecino de la zona, ha sido otro de los testigos de excepción de estos dos singulares vecinos, a los que capturó con su cámara al otro lado de la N-621 que comunica con Cantabria. «Los vi desde el pueblo, a menos de 100 metros», asegura Pablo, que reconoció que es habitual verles por la zona.

Dos peludos vecinos que se han convertido por derecho propio en los vecinos más peludos y también más entreñables de Portilla y Llánaves.