El urogallo, en situación crítica

Los esfuerzos por conseguir mantener esta especie y mejorar su número no logran obtener los resultados esperados | La cría en cautividad tampoco parece garantizar su futuro

Imagen de un urogallo, especie bajo la amenaza de extinción./Gráfico
Imagen de un urogallo, especie bajo la amenaza de extinción.
MARCO MENÉNDEZLeón | Asturias

El urogallo es una de las especies más representativas de la Cordillera Cantábrica y, pese a los esfuerzos realizados en los últimos años, no se ha conseguido frenar su declive.

Los datos indican que las últimas décadas del siglo XX han sido especialmente duras para esta especie y ya en 2005 el Principado la declaró en 'peligro de extinción'.

Eva López, bióloga del Servicio de Vigilancia y Control de la Biodiversidad en el Principado de Asturias, apunta que no se ha llegado a identificar la causa de la regresión del urogallo.

«Posiblemente, su declive se asocie a una combinación de varias», precisa. Y apunta, en concreto, al cambio climático, la destrucción de su hábitat, la competencia con otros herbívoros, la elevada depredación o la endogamia.

Pero, ¿cuál es su situación actual? Los últimos datos indican que la especie ha desaparecido de Galicia y Cantabria, quedando los últimos ejemplares en zonas muy reducidas de Asturias y Castilla y León.

Según explica Eva López, se han hecho censos periódicos «llevados a cabo mendiante el conteo de machos en cantaderos durante la época de celo». Está claro que este método deja fuera a una parte importante de la población de urogallos, anota, pero «nos sirve como un índice de abundancia que permite comparar entre años», apunta la bióloga. Así, si en el año 2000 había un centenar de machos, diez años después su número se reducía a solo 35 ó 40. Todos ellos en bosques maduros en zonas altas de León y Asturias.

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

La situación ha llegado a tal punto que ya el año pasado se propuso la catalogación de la especie como en situación crítica a nivel nacional. En diciembre se formó un grupo de trabajo con personal de las administraciones asturiana y leonesa, del Ministerio de Agricultura y Pesca y Alimentación y Medio Ambiente, y representantes de las entidades conservacionistas. Su objetivo era establecer «las líneas directoras de una serie de actuaciones urgentes», explica Eva López.

Y se consideran como prioritarias dos tipos: unas, sobre el terreno, para conocer la situación de la población de urogallos y las amenazas que pesan sobre ella, y otras relacionadas con la cría en cautividad.

La más importante de las acciones a llevar a cabo sobre el terreno puede ser «la realización de un censo genético con el que se aspira a obtener una estimación lo más real posible de la abundancia del urogallo cantábrico», indica la bióloga. De esa manera se podrán planificar otras actuaciones y tomar decisiones. Pero también se prevé «la realización de ensayos para evaluar el efecto de los depredadores o la evaluación de la competencia con otros herbívoros», señala López.

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